domingo, 27 de noviembre de 2016

El amor no duele



Hola a todos, espero que estéis disfrutando de este fin de semana que ya va llegando a su fin. Como habréis podido observar, llevo un tiempo sin escribir demasiado, parece que las musas me han abandonado, o tal vez será que no estoy suficientemente motivada. El caso es que estos días sentía la necesidad de retomar la vieja costumbre de hablar sobre algo que me preocupa y me gustaría cambiar. Yo creo que a estas alturas todos sabemos que el 25 de noviembre es el día contra la violencia de género, y doy por descontado que la mayor parte de la sociedad ha tomado conciencia de este problema. Todos nos sentimos horrorizados cada vez que sabemos que una mujer ha sido asesinada, y siempre nos preguntamos si se podría haber hecho algo para evitar esta muerte Nos damos cuenta de que las medidas de protección no son suficientes, al menos en un gran porcentaje de los casos, y eso a mí personalmente me da mucho miedo. Pero si hay algo que me aterra es comprobar que las cifras de acoso y maltrato entre adolescentes son cada vez más altas y, eso creo que merece una entrada en exclusiva.
Si hay algo que me duele es recordar una vieja amistad de mi época de Londres que , encadenaba relaciones destructivas en un círculo sin fin. Cuando la conocí estaba a punto de casarse con el que parecía el hombre ideal. Recuerdo cuando nos contaba lo generoso que era este chico y que siempre estaba pendiente de ella. Con el paso de los meses nos fuimos conociendo un poco más y yo me di cuenta de que su marido no era esa persona cariñosa y detallista que ella describía.
Recuerdo de manera especial el día que visitamos Cambrigde que, como os podréis imaginar fue algo que disfrutamos mucho. Visitamos un montón de lugares preciosos, nos hicimos fotos con un oso de peluche gigante y visitamos el botánico entre otras actividades. Habría sido un gran día de no ser por las continuas llamadas de este chico, no os exagero cuando os digo que llamaba cada hora y que tenía que gritar “hola fulanito” para que entendiese que estaba conmigo. Ella había aceptado sus celos como algo normal, y ya había dejado de hablar con varias amigas a instancias de este señor que, poco a poco fue logrando su objetivo que era mantenerla aislada para controlarla. Con el paso del tiempo se fue distanciando de mí también y, aunque yo sabía que algo no iba bien no conseguí ayudarla a romper ese círculo vicioso. Nunca me llegó a contar qué pasaba realmente en su casa, tan solo que él era muy celoso, que por sí solo ya es un indicio de maltrato. Y yo me he preguntado por muchos años si podría haber hecho algo más para ayudarla a superar esa situación. 
No olvides que puedes salir, pide ayuda a tus amigos y familiares y
llama al 016 es gratis y no deja rastro en la factura

Lo que sentía mi amiga por su marido no era amor sino dependencia y, desde luego sus celos desquiciados sí que no eran amor y, eso quiero que quede muy claro. Si de repente tu pareja te dice que no le gustan tus amigas, que tu familia no os quiere tanto como él o empieza a controlar la ropa que os ponéis, ponte en alerta. Debes tener en cuenta que tu familia y amigos siempre han estado presentes en tu vida, apoyándote tanto cuando las cosas iban bien como cuando iban mal. Aunque a veces no te lo parezca quieren lo mejor para ti, y se esfuerzan por hacerte feliz. Si un hombre te pide que te alejes de ellos no te engañes, no es por amor, es porque quiere poseerte porque para él no eres más que un objeto que ansía poseer y mantener alejado de los demás. Esa clase de hombres no son muy diferentes del niño que no quiere compartir sus juguetes con otros niños y, tú debes tener muy claro que no eres su juguete porque no le perteneces. No eres un objeto que él pueda poseer y mantener alejado del resto de la sociedad. Debes esforzarte por romper el vínculo con el maltratador y salir al mundo donde podrás recibir la ayuda que necesitas para escapar de su sometimiento. Pide ayuda y llama al 016, no deja rastro en la factura, conviértete de nuevo en la dueña de tu vida y de tus actos y deja atrás ese infierno.

Alguien me contó que mi amiga consiguió salir de esa relación unos años más tarde y me alegré por ella. Con el paso de los años me di cuenta de que no se quería a sí misma, creo que incluso pensaba que esas relaciones eran todo lo que merecía. Yo que la conocí bastante bien os puedo asegurar que solo se merecía amor y respeto, porque era una de las personas más generosas que he conocido. Espero que haya aprendido a quererse y respetarse y, que ese dolor del que me habló una vez haya desaparecido. No es dolor lo que debes sentir en una relación, es amor y, eso no duele. 
Cuando comencé a escribir este blog lo hice porque estaba pasando por una mala racha y necesitaba expresarme por escrito para superarla. La música y, de manera muy especial el coro Melsos también me ayudaron a superar mis problemas, por eso siempre termino mis e ntradas con una pieza de música. Hoy me gustaría compartir con todo vosotros un precioso motete de Thomas Tallis Spem in Allium que, me ha servido para contrarrestar mi ansiedad en muchas ocasiones. Espero que os guste. 

sábado, 8 de octubre de 2016

Cuando los sueños se cumplen


Hola de nuevo amigos de Blogger, sé que os he tenido bastante abandonados últimamente, y creo que no hace falta que os repita una vez más que los estudios han tenido toda la culpa. Creo que ya os he hablado largo y tendido sobre mi paso por la UNED, algo que significó mucho para mí en estos cuatro años. Dediqué grandes esfuerzos a conseguir el título de graduada en estudios ingleses y este por fin acaba de llegar. Sí amigos, por fin puedo decir con orgullo que soy graduada en estudios ingleses por la UNED. 

Estos días he recibido muchas felicitaciones por haber terminado la carrera, sin embargo, una parte de mí sigue sin comprender el gran valor de lo que acabo de conseguir. Me da miedo despertar un día por la mañana y comprobar que todavía me faltan unos créditos por conseguir, quizá en parte porque los créditos de mi TFG todavía no han sido grabados en mi expediente. Supongo que una vez que tenga la solicitud del título en mis manos empezaré a ser consciente de lo que he conseguido.

Me gustaría hacer balance de lo que han sido estos años, no es mi intención dar consejos a nadie, pero sí que me gustaría intentar transmitir lo que significa estudiar en la UNED. 

Cuando yo dije que me había matriculado en la UNED tuve que escuchar opiniones muy negativas del tipo "no te matricules porque es imposible sacarse una carrera a distancia". En cambio otros comentarios eran positivos en exceso, hubo quien me llegó a decir que me lo iba a sacar con la gorra. Pues bien, ni unos ni otros estaban en lo cierto.

Huelga decir que sí es posible sacarse una carrera en la UNED y evidentemente como yo hay muchas personas que sí han logrado sacarse la carrera. Sin embargo, lo que sí me gustaría es dejar claro que la formación universitaria a distancia no es precisamente sencillo. Muy a menudo, por no decir casi siempre, nos encontramos con temarios casi inabarcables que nos obligan a pasar muchas horas sentados delante de los libros. Si se quiere sacar la carrera año por año se deben hacer muchos sacrificios y dejar de lado muchas cosas que nos apetecería hacer. No se regala nada, si tienes un 4,90 en un examen ningún profesor compasivo va a regalarte el 5, y eso os lo digo por experiencia propia que tuve que a ir a septiembre con un 4,96 en gramática el año pasado y, tengo que reconocer que el resultado final fue más que satisfactorio.
 Pero, ¿sabéis que ha sido lo mejor de estos años?, pues los compañeros, en el centro asociado de Asturias he conocido a gente maravillosa: Silvia, Patricia Díaz, Patricia Macías, Aida, Aida Suárez, Virginia, Verónica...Y luego están los compañeros en la distancia como Leila entre otros muchos, que siempre están ahí para echar una mano cuando las cosas se tuercen. Por todas estas personas merecen la pena todos los sacrificios realizados y más. 

Me gustaría dedicar esta hermosa aria de La Sonnambula interpretada por la gran Joan Sutherland a todas esas personas que luchan porque sus sueños se cumplan. 




jueves, 8 de septiembre de 2016

Día Internacional de la Alfabetización



Hola a todos, sé que llevo mucho tiempo sin publicar nada en este blog, lo que me hace temer que tal vez ya no quede ningún seguidor dispuesto a leer mis tribulaciones. En fin, bromas aparte, este ha sido un verano lleno de grandes cambios, el más grande ha sido mudarme a Mérida, desde la siempre verde Asturias.  Las cosas que tiene el destino, hoy 8 de septiembre se celebra el día de ambas comunidades, así que no me escapo de la fiesta, aunque me temo que no lo voy a poder celebrar con un culín de sidra, así que si alguien de Asturias me lee que se lo beba a mi salud. Así que desde aquí me gustaría desearos tanto a Extremeños como Asturianos un día muy feliz. 
Hace unos pocos días realicé el que espero sea el último examen de la carrera, ya sabéis que ha sido un camino muy arduo y lleno de sacrificios, pero que no ha dejado de aportarme satisfacciones y momentos de mucha felicidad. Así que os podréis imaginar lo que he sentido al saber que hoy la UNESCO celebra el Día Internaciones de la Alfabetización. No me canso de repetirlo la educación nos abre muchas puertas y nos hace libres. Todo lo que podamos aprender nunca será suficiente en un mundo en constante cambio y evolución, por eso el hábito de estudiar es algo que no debemos perder nunca, ya que es básico para adaptarnos a los cambios y sobrevivir en esta jungla de asfalto.
Fuente UNESCO

Desgraciadamente según datos de la UNESCO el 15% de la población mundial es analfabeta, pero si hay algo que me entristece aún más es constatar que la mayor parte de estas personas son mujeres. Si, una vez más las diferencias de género son las que marcan la diferencia. Ya os he hablado en otras ocasiones de niñas forzadas a casarse con hombres mucho mayores que ellas, algo que sucede sobre todo en países de Asia o África, aunque también pueden darse casos, y de hecho se dan, mucho más cerca de lo que pensamos. Otros niños se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias a salir adelante, o simplemente son vendidos a traficantes de esclavos para que los exploten sin piedad en plantaciones de cacao. Para todos ellos el resultado es el mismo: llegarán a la edad adulta sin saber leer ni escribir, lo que les hará vulnerables ante quienes les explotan.

Todos soñamos con una vida mejor, y trabajamos duro para conseguirlo, sabemos que la única llave para alcanzar nuestras metas es el conocimiento. Los nervios que nos atenazan durante la semana de exámenes es el precio que debemos pagar para lograr nuestros sueños.  Creo que no podría explicaros con palabras lo que se siente cuando se llega al final de una etapa como la que he vivido estos años, por eso me cuesta mucho imaginar lo dura que debe ser la vida cuando no se tiene acceso a la educación. Debe de ser una vida gris, sombría y sin esperanzas. Yo que sueño con llegar a ser profesora algún día, me estremezco al pensar que en algunos países las profesoras de niñas son asesinadas. Podemos pensar que esto es algo que sucede muy lejos y que nos afecta, sin embargo, la realidad y lo que imaginamos no suelen coincidir. 

Los que soléis seguir mi blog ya sabéis que me gusta terminar  mis entradas con alguna pieza musical, en este caso he elegido un coro de trescientas voces blancas cantando por la paz, porque yo creo que paz y educación van unidas. Espero que os guste.


sábado, 9 de julio de 2016

De súper-heroes anónimos

Hola a todos, espero que estéis pasando un buen verano, a pesar de que en algunos lugares el tiempo todavía no acompañe. Yo con gusto os mandaba un poco de calor, porque las altas temperaturas, el domingo alcanzamos 42º , no son lo mío.  Por lo que me cuenta mi familia, en Asturias ha llovido mucho estos últimos días, lo que ha convertido casi en realidad el famoso dicho de "nunca llueve a gusto de todos". El caso es que hace un par de días en Extremadura las tormentas hicieron de las suyas, algo que aunque a muchos les habrá parecido un incordio, para mí supieron un gran alivio. 

En estos días yo pensaba en esas personas que sufren enfermedades graves, o sobrellevan de manera ejemplar las consecuencias de algún accidente.  Ya os podéis imaginar a qué me refiero, porque desgraciadamente todos conocemos a alguien cuya existencia no está exenta de algún tipo de sufrimiento. Yo reflexionaba sobre lo duro que debe de ser abrir los ojos en un hospital, y descubrir que tu cuerpo ya no es el mismo. La vida ya nunca volverá a ser igual, y no hay nada que se pueda hacer para remediarlo, porque los viajes en el tiempo aún no se han inventado.  Los primeros momentos son sin duda los peores, porque nos imaginamos un futuro negro y carente de esperanza, y nos aferramos a un pasado que sabemos que ya no va a volver. Y es justo en este primer instante cuando a muchos les gustaría que alguien les desvelase el secreto de esos viajes en el tiempo, para así recuperar algo de ese “yo” antiguo del que no nos queremos despedir. Poco a poco vamos aceptando nuestra nueva situación, y tratamos de encontrar nuestra nueva normalidad. Supongo que muchas personas se sentirán identificadas con esto que acabo de describir, porque como ya he dicho todos conocemos a alguien en una situación similar. Sin embargo, ¿cuántos de los que me leéis os habéis puesto en el lugar del cuidador? 
Yo cuido y vivo. Página para cuidadores han compartido esta infografia, con varios
consejos para cuidadores. No dejéis de visitar su página en Facebook 

Normalmente tendemos a identificamos con el que sufre en primera persona, y solemos pasar por alto los sentimientos de quienes le acompañan en este trayecto lleno de sufrimiento. Sin embargo, los cónyuges, los padres, los hermanos y los amigos también sufren estos cambios, porque sus vidas también cambian para siempre , a veces de la peor de las maneras.
El cuidador es quien sufre las manías y los ataques de ira del afectado, que ve reflejada en esa otra persona al espectro de lo que un día fue. Muy a menudo proyectará sus frustraciones sobre la persona que le cuida y acompaña y, a veces, llegan a la violencia. Cuando esto sucede, el cuidador escucha frases como “debes tener paciencia”, “no lo culpes”, o “no es él, es la enfermedad. Frases que aunque están cargadas de buenas intenciones no sirven para nada; en primer lugar, el cuidador ya sabe que detrás de la violencia está la enfermedad, y salvo raras excepciones, vuelcan todo su amor en esa persona que tanto está sufriendo.



Lo que un cuidador necesita es saber que no está solo, que hay alguien a quien puede acudir cuando la situación le rebasa. Un hombro en el que poder llorar a gusto cuando los sentimientos se desboquen, y sienta que ya no puede seguir adelante. Alguien que le diga que es normal sentirse así, y que no pasa nada si a veces siente deseos de animadversión hacia la persona que está cuidando. Es muy fácil identificarse con el enfermo, y que fácil ignorar al cuidador. Por eso hoy mi entrada está dedicada a los cuidadores, personas cuyas vidas también han cambiado de manera drástica, pero no se lamentan por ello porque la sociedad les ha hecho creer que no deben hacerlo. Se toma el cuidado como una obligación, cuando se trata de un hecho altruista y generoso merecedor de los mayores elogios. Cuando se habla de súper-héroes solemos pensar en Superman, Spiderman, seres de ficción con súper-poderes. Sin embargo, en la vida real los súper-héroes son gente como nosotros, y si miramos a nuestro alrededor seremos capaces de distinguirlos entre la multitud. Como ya os podréis imaginar para mi los súper-héroes son los cuidadores, porque hay que estar hecho de una pasta especial para no olvidarse nunca de entregar una medicación a su hora, de llevar a ese querido a rehabilitación, o de cambiar algún que otro pañal cuando la situación así lo requiere. Por eso yo apoyo a la figura del cuidador y me descubro ante ellos, sin vosotros el mundo sería un lugar un poco menos feliz, al menos para quien depende de vuestros cuidados. 

Para terminar esta entrada me gustaría dedicaros esta Pequeña serenata nocturna de Mozart, porque no sé a vosotros, pero a mí me levante el alma, espero que también levante las vuestras. 



domingo, 26 de junio de 2016

De lecturas atrasadas


Después de haber terminado los exámenes me he acercado hasta Mérida, donde ahora reside mi novio, para descansar y disfrutar del sol que a veces, y solo a veces, se niega a aparecer por Asturias. Son días de descanso en los que estoy aprovechando para leer aquellos libros que había comprado por puro vicio, pero que no había encontrado un momento para leer debido a mi intensa vida académica en la UNED.


El primer libro que he leído ha sido El lector de Julio Verne de Almudena Grandes, y debo decir que me ha sorprendido gratamente, tanto que lo he leído, o mejor devorado, en apenas unos días. La historia, que me ha conmovido mucho, está narrada en primera persona por Nino, un niño de siete años que vive en la casa cuartel de la guardia civil en Fuensanta de Martos, un pequeño pueblo de Jaén. Nino que no quiere ser guardia civil como su padre, entabla amistad con un recién llegado al pueblo: Pepe el Portugués, que ni es portugués ni es tan inocente como aparenta. Son los años de la lucha armada de aquellos que se echaron al monte con esperanzas de libertad, idealistas que se negaron a rendirse y se mantuvieron firmes en sus convicciones hasta la muerte si era preciso. También son años de represión y de hambre, y de muchas tristezas causadas por la mano dura del régimen. También son años de duras contradicciones y terribles dilemas que sufren aquellos que deben acatar e imponer la ley mientras callan sus verdaderos sentimientos. Debo decir que pasé unos días sumergida en el duro ambiente de la posguerra, ya que Grandes ha sabido captar de una manera muy aguda y fiel el sentimiento de impotencia de aquellos que perdieron la guerra, pero que a pesar de los sufrimientos supieron mantener la dignidad.
Este libro lo compré en la librería La buena letra, que está en Gijón en la calle Casimiro Velasco, su propietario Rafa, es un filólogo que ama intensamente la literatura, algo que se refleja en las ediciones que podemos encontrar en esta librería, que están mu y cuidadas. Además Rafa es muy buen consejero, así que os recomiendo que os paséis por allí a echar un vistazo.
Otro libro que he leído estos días es 65% agua, de Isabel Alba, a la que tuve el inmenso placer de conocer en La buena letra, un sábado de lluvia en el que me pasé por la librería de pura casualidad para encargar un libro para mi chico. Isabel me pareció una mujer encantadora, y me identifiqué mucho con ella, ya que contaba que el libro había sido un ejercicio casi terapéutico, que ya sabéis que es más o menos lo que yo hago en este blog. Me decidí a comprarle el libro, pero como mis estudios ocupaban todo mi tiempo he tardado año y medio en poder leerlo y, al igual que el anterior lo devoré en apenas unos días. El contraste entre ambos relatos no puede ser mayor, 65% agua es una sucesión de relatos sin aparente conexión entre si, narrados desde el punto de vista de sus dos personajes protagonistas: Elisa y Andrés. Estos no se conocen entre sí, y sus experiencias vitales se van alternando de manera fragmentaria, quizá porque ambos sienten que no están completos, y que sus vidas no son como a ellos les habría gustado que fueran. Ambos añoran un pasado que ya no va a volver, arrepintiéndose de aquello que no llegaron a ser, o de los lugares que no llegaron a conocer, como la Plaza Roja de Moscú. Si hay algo que he sacado en conclusión de este libro es que debemos actuar de acuerdo con nuestra conciencia, y hacer aquello que nos interese y nos colme, porque de lo contrario la vida se hace insufrible. A veces leyendo este libro tenía la sensación de que los personajes eran muertos en vida, que simplemente se habían dejado llevar por la corriente monótona de una existencia banal y absurda. Sin embargo, y no quiero desvelar mucho, el final nos demuestra que siempre hay esperanza de recuperar algo de aquello que creemos perdido para siempre.

Se trata de dos relatos muy diferentes entre sí, pero que merece la pena leer, yo desde luego os los recomiendo, porque a pesar de la dureza de ambos relatos, las dos autoras dejan lugar a la esperanza, algo que nunca debemos perder.

Los que me seguís ya sabéis que mi otra gran pasión además de los libros es la música. Parece que los libros y la música son dos aficiones completamente diferentes y, sin embargo, la literatura ha servido de musa para algunas de las más hermosas obras musicales. Como ya sabréis este año está dedicado a Shakespeare y a Cervantes, dos de los más grandes autores de la literatura universal. Sus obras han inspirado a algunos de los mejores compositores de la historia. De Don Quijote existen incontables versiones entre ballets, musicales y como no ópera. Hoy me gustaría compartir con vosotros y una pequeña pieza del Don Quichotte de Jules Massenet,interpretada por Silvia Tro Santafé, una soprano a la que he podido escuchar en Bilbao hace unos meses, con un gran porvenir por delante. Espero que os guste.


miércoles, 15 de junio de 2016

No más violaciones impunes

Hola a todos los que me leéis de vez en cuando, a pesara de que mis apariciones por este blog últimamente son bastante escasas. La verdad es que aunque sí que tengo ganas de escribir, parece que cuando me siento delante del teclado las musas parecen abandonarme, y  eso que no dejan de pasar cosas de las que me apetece mucho hablar.
En esta ocasión me gustaría hablaros de la chica holandesa detenida en Qatar por denunciar una violación. Creo que no hace falta que os diga la indignación que siento cada vez que leo o escucho algo referente a este caso, y supongo que a vosotros os pasará lo mismo. Me pongo en el lugar de esta chiquilla de tan solo 22 años y no puedo evitar que la ira se apodere de mi. Me imagino lo asustada y confundida que se debió de sentir esa mañana cuando se despertó en un lugar que no conocía y comprobó que había sido violada. Muchas mujeres en su situación se habrían marchado corriendo de ese lugar, habrían cogido el primer vuelo de vuelta a casa sin mirar atrás, y tratarían de fingir que nada de eso había pasado. Sin embargo, esta joven decidió no salir corriendo y acudió a poner la denuncia para intentar llevar a su agresor ante la justicia. Por desgracia en Qatar, como en muchos otros países, la mujer no tiene derechos y, a menudo, es juzgada y sentenciada, y sufre las penurias que le imponen unas leyes patriarcales injustas. Así, esta muchacha ha sido encarcelada cuando esperaba compresión y apoyo, mientras su agresor alegaba que el sexo era consentido. Además, la "justicia" podría condenarla por beber alcohol en público, considerado delito en Qatar, algo que a nosotros nos parece un sinsentido.
No ha sido este el único caso que ha encendido mi ira estos días. Hace unos días las redes sociales de medio mundo se movilizaban para repudiar la sentencia que condenaba a tan solo seis meses de cárcel a un joven acusado de violar a una muchacha que estaba inconsciente. El suceso tuvo lugar en la universidad de Stanford, en Estados Unidos. El juez se preocupó por el impacto que una larga condena en prisión podría tener sobre el acusado, a quien su padre describe como no violento, y considera que su vida no debería ser arruinada por tan solo "veinte minutos de acción". No sé qué me ha ofendido más si la  actitud del juez o la del padre, porque ninguno de los dos se ha puesto en el lugar de su víctima. Ella misma ha escrito una carta en la que afirma que el alcohol no debería ser un eximente en estos casos, "yo también había bebido", afirma, "pero no te bajé los pantalones para violarte". Sin duda este suceso dejará un gran impacto en su vida, y le costará mucho tiempo olvidar, que un día un joven "no violento" aprovechó que ella estaba inconsciente para arruinar su vida, la de ella, no la de él. Nadie ha mencionado cuanto tiempo de terapia va a necesitar para volver a confiar en un hombre, ni el tiempo que le va a llevar perder el miedo a caminar sola por la calle, por no hablar de la posibilidad de encontrarse cara a cara con su agresor en la calle.
Definitivamente algo funciona mal en este mundo cuando dos mujeres son violadas, y una es encarcelada, y la otra debe sufrir como el juez se preocupa más por la situación de su agresor que por la suya. Es por eso que hoy escribo esta entrada en apoyo de estas dos chicas, para que sepan que no están solas y esperamos que en ambos casos se haga justicia y pronto, porque no hay nada que justifique la violación de una mujer.  Si una mujer esta sola en un bar o donde sea, no significa que cualquiera pueda abordarla, y mucho menos abusar de ella. Si una chica lleva ropa ajustada o escotada no significa que quiera llamar la atención, y por supuesto tiene derecho a caminar por la calle sin que ningún descerebrado le grite alguna grosería. Las mujeres no debemos ser reducidas a meros objetos de deseo.
Por fortuna hay muchos hombres, cada vez más, que sí respetan a las mujeres, y así sucedió en Stanford donde fueron dos jóvenes los que alertaron a la policía y ayudaron a detener al agresor. Gracias a ellos se le pudo poner nombre y apellido y ha sido llevado ante la injusticia, de lo contrario habría sido un caso más de violación en una  universidad estadounidense, y quién sabe lo que   habría podido suceder.

Los que seguís habitualmente mi blog ya sabéis que me gusta terminar con una pieza de música; la de hoy es de Clara Schumann, ya que he pensado que una entrada con un marcado componente feminista debería finalizar con una mujer compositora. Espero que os guste.



lunes, 23 de mayo de 2016

Afrontado cambios

Llevo mucho tiempo sin pasarme por el blog, la verdad es que con los estudios y alguna que otra tarea inesperada no he encontrado tiempo para desarrollar mi creatividad. Pero hoy de repente he sentido la necesidad de escribir sobre alguien a quien quiero mucho y que está pasando por un momento complicado.
Hasta hace unos meses yo no sabía que existía una enfermedad llamada polipósis FAP, es una enfermedad genética que afecta al intestino. Los afectados por esta rara enfermedad desarrollan pólipos que si no son tratados quirúrgicamente acabarán por degenerar en cáncer de colon. Es una enfermedad que desarrolla una persona entre diez mil, y que le ha tocado de lleno a una persona muy allegada a mí. No voy a entrar en muchos detalles, lo único que os voy a contar es que esta persona     va a ser operada el próximo miércoles, por lo que como os podréis imaginar me siento un tanto preocupada estos días. Él está afrontando los cambios que se avecinan en su vida con mucha entereza, aunque sé que tiene momentos en los que lo ve todo muy negro, por eso necesita todo nuestro apoyo y sobre todo grandes dosis de energía positiva.
Su situación me está haciendo replantearme la forma en la que afronto la vida, y para ser exactos, como acepto  las desilusiones y los malos momentos. Me he dado cuenta de que a veces nos enfadamos por cosas que no merecen la pena, sufrimos por exámenes que no nos han salido como queríamos, por algo que queríamos haber hecho de una manera y salió de otra. En fin, qué más os podría decir, seguro que todos nos hemos sentido así alguna vez. Sin embargo, si se suspende un examen habrá otra oportunidad en septiembre, y si algo  no ha salido como queríamos no pasa nada, tal vez al final el resultado también sea de nuestro agrado. Pero solo tenemos una vida y debemos vivirla con alegría y en armonía con los que nos rodean, como se suele decir "always look at the bright side of life". Espero que el miércoles todo vaya bien.

Y como ya sabéis que me gusta dejaros con una pieza de música, he pensado en algo alegre que nos arranque una sonrisa, así que he pensado en Mozart y las Bodas de Figaro, concretamente en la obertura, espero que os guste.