martes, 17 de diciembre de 2013

A mis amigos

Hace más o menos un mes dediqué un post a explicaros mi concepto del amor, que para mí es un sentimiento que se regala sin esperar nada a cambio, y nos hace libres, no esclavos. Si un amor implica dolor y sufrimiento, si nos exige demasiado sacrificio, y hace que sintamos que caminos rodeados de cadenas, entonces no es amor, al menos no para mí.
Hoy os quiero hablar de otro tipo de amor, el de nuestros amigos, personas que encontramos en el camino, y que permanecen en nuestras vidas durante años, haciéndonos mejores personas con su presencia.
A los amigos los elegimos nosotros, son personas que comparten gustos y aficiones con nosotros. Nos dan la mano en los momentos de dolor, y ríen con nosotros en los momentos de alegría. Pasamos por baches en esta carretera sin retorno que es la vida. A veces nos quedamos parados en medio de la autopista, sin saber qué hacer, ni adonde ir. Entonces llega algún amigo al rescate y te ofrece su rueda de repuesto, o te obliga prácticamente a subirte a su coche: “yo te llevo a donde sea”, dice con sinceridad. Ese viaje por autopista puede durar mucho o poco, pero siempre saldremos enriquecidos de él. No hay nada más bonito que esas charlas mientras viajamos juntos, compartiendo confidencias y anhelos. A veces son tristezas lo que se comparte, pero no importa, nuestro amigo tiene la guantera plagada de pañuelos para enjugar nuestras lágrimas.

Cuando unimos nuestras manos somos capaces de vencer
cualquier dificultad que se nos ponga en el camino

En mi vida hace ya un tiempo están los mejores amigos, los chicos de mi coro Melsos, las chicas de Parejas Orientadoras, con Lidia y Rosa a la cabeza. También están los chicos de No quiero ser portada de los lunes al sol, Ana Carmen, Julio, Emma, Alberto, Ana Muñoz, y tantos otros, perdón si me olvido de alguien. También está Laura Mateo, que siempre tiene algo bueno que decirnos a todos, y de quien tanto aprendo. También están los amigos de la blogosfera, como María, Marigem, Fernando que cada día está mejor de su enfermedad. Y no me puedo olvidar de los amigos de la UNED, que estáis compartiendo conmigo un momento muy importante de mi vida. Lo estamos afrontando todos con mucha energía y entusiasmo, nos ayudamos cuando alguna asignatura nos supera. Y si alguno de nosotros tiene un bajón enseguida estáis ahí para darle ánimos y todo el apoyo del mundo.

Llevo unos días un poco tristona, ya sabéis chicos, se acercan las Navidades y voy a echar mucho de menos a mi abuela, por suerte, estáis todos ahí, para confortarme y hacerme ver que ya no camino sola.
Este post está dedicado a todos mis amigos, gracias por estar ahí, soy muy afortunada de poder contar con vosotros.


Y para terminar en honor a nuestra amistad, he decidido compartir una preciosa pieza musical El dúo de las flores de Lakme,  de Leo Delibes, espero que os guste.






2 comentarios:

  1. Hola!!!!!!!!!! Mil gracias por acordarte de mí. Ya sabes que apenas actualizo porque hemos pasado una época de salud pachucha en casa, aunque vamos mucho mejor, pero te leo siempre. Besinos y sé que acordarte de tu abuela en estos días es inevitable, pero seguro que sientes una paz muy grande saber que ha vivido mucho tiempo y los últimos años bien. Digo lo de los últimos años porque pertenece a una generación que ha pasado épocas terribles y sus años de juventud furon muy duros, pero fueron un gran ejemplo, y eso queda. Un abrazo y muy felices fiestas, que todo te salga muy bien que te lo mereces.

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  2. No tienes nada que agradecer Marigem, espero que os hayáis recuperado ya de todos vuestros achaques. Tienes razón cuando dices que siento una paz muy grande por saber que mi abuela murió en paz después de tener una vida muy larga. Además yo quiero creer que nos observa desde alguna estrella. Tienes razón, algún día contaré algo más de mi familia en este blog, porque fueron grandes luchadores, espero parecerme a ellos. Un besín y gracias por estar ahí
    Noelia

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