martes, 30 de abril de 2013

Sobrellevando estos días

Llevo unos días muy duros, a veces el dolor es tan punzante que parece que no lo voy a poder superar, no puedo dejar de pensar en ella, y en lo mucho que la voy a echar de menos durante el resto de mi vida. Es normal, es un proceso de duelo, y lleva su tiempo, así que eso es todo lo que necesito: tiempo, y poco a poco me iré sintiendo mejor, y el dolor dará paso a los recuerdos, que son tantos y tan buenos, que más tarde o más temprano la sonrisa volverá a aparecer en mi rostro.

Es muy complicado enfrentarse al duelo, por lo menos eso es lo que me parece, y no hay consejo alguno que sirva a la hora de afrontarlo, pues cada ser humano lo vive de una manera diferente. Hay quien lo vive en silencio, otros lloramos desconsoladamente todo lo que nos hace falta, y tan solo el tiempo logrará curar lo que sentimos. Lo que sí funciona es buscar algo en lo que centrarnos, trabajo, amigos, estudios, este es mi caso. Me encierro con mis libros, para concentrarme en otra cosa, y ahora que los exámenes están a la vuelta de la esquina serán la ayuda que necesito para ir asumiendo mi tristeza, y poco a poco se irá disipando, aunque el vació siempre estará ahí.

Entonces vuelvo de nuevo a la literatura inglesa, y lo paso fatal leyendo la Duquesa de Malfi, trágica historia en la que una mujer viuda, es asesinada por orden de sus hermanos que no desean que vuelva a contraer matrimonio, las escenas finales son terribles, y yo que pensaba que ya había demasiado tragedia en mi vida. Sigo con la lingüística, ahora parece que ya le voy cogiendo el truco, menos mal. También llegan las notas de mis PEC, que de momento son muy buenas, a ver si consigo mantener el ritmo para el examen, que tengo que dedicar muy buenas notas a quienes me cuidan desde alguna nube.
Entonces cuando me doy cuenta de todo lo que he cambiado en este año, sonrío, yo soy la chica que se fue a Londres a la aventura, se volvió con un montón de amigos, y además el First y el Advanced. Que pasé muchas noches sin dormir en un hotel, noches en las que devoró toda suerte de libros. También soy la que siempre está ayudando a sus compañeros, la que siempre escucha las penas de los demás, la que cogía de la mano a su abuelita anciana, que me decía adiós desde su ventana, sentada en su sillita.
Soy muy afortunada, provengo de una gran familia de grandes seres humanos, me han dejado mucho más que unos buenos recuerdos, me han dejado el coraje para seguir adelante en tiempos revueltos, para volver a levantarme cuando tropiezo y me caigo. Ahora mismo estoy un pasando un mal momento pero sé que pasará, y me volveré a levantar, ese día miraré al cielo y lanzaré un par de besos muy grandes, seguro que mis abuelos los recogen al vuelo, porque ellos son mi guía, mis héroes. Yo no necesito ídolos con los pies de barro, tengo auténticos héroes en mi familia, y con esa genética, seguro que pronto volveré a ser la chica que descubre su voz en lugar de su llanto.
Decían los romanos que los antepasados muertos eran sus dioses, y los llamaban los manes, yo no sé si será así, pero sí que sé que la presencia de mis abuelos no me abandonará jamás, entre otras cosas porque yo soy parte de ellos, y espero haber heredado mucho de ellos.

Desde este blog me gustaría dar las gracias a todos los amigos de la comunidad virtual, me estáis dando tanto apoyo moral y los abrazos virtuales han sido tan cálidos que me he sentido realmente arropada por todos vosotros. Así que muchas gracias a Lidia, que le faltó tiempo para escribirme, a Mary Mar por su apoyo, a Emma, que además siempre me llama princesa, a Esther, que siempre está ahí con sus cariñosos comentarios, a Laura, que además comparte mi tristeza porque ella también la tiene cercana, y a todos vosotros. También a  mi amiga Ana Belén, que desde Menorca me he envío un cálido y fuerte abrazo, y a mis amigas Elena y Mercedes, también a Javier, por estar conmigo aquella triste tarde en Candás. Y tampoco me quiero olvidar de mi tía Mary y de mi prima Ana Belén, que dejaron atrás viejas rencillas para acompañarnos, muchas gracias de corazón. Y también a Natalia, que ayer dedicó casi una hora de la tutoría a escuchar mis penas, y eso se agradece mucho, gracias Natalia, ¿qué haríamos nosotros sin ti?

La vida sigue y aunque la tristeza todavía tardará un poco en disiparse, no quiero permitir que se apodere de mi vida, y sí que quiero disfrutar de tantos buenos recuerdos, que dan para un libro y mucho más.

Y para terminar os dejo con una hermosa pieza de Réquiem, El Pie Jesu de la misa de Réquiem de Andrew Lloyd Webber, interpretada con esa gran soprano que es Anna Netrebko, sin duda una pieza muy hermosa para que mis abuelos la escuchen desde alguna de esas nubes de algodón que penden sobre nuestras cabezas.


sábado, 27 de abril de 2013

Pero yo te seguiré esperando


Hoy es mi cumpleaños, treinta nueve años ya, se dice pronto, son unos cuantos, y sin embargo aun soy muy joven y tengo mucho camino por recorrer, si bien creo que ya estoy en el camino que siempre quise seguir. Desafortunadamente cuando esta noche sople las velas de la tarta no podré evitar pensar en mi abuela, que ya no está con nosotros, y a la que no puedo evitar echar de menos, treinta y nueve años de amor incondicional no se olvidan de la noche a la mañana. Así que ahora cuando miro las fotos de mi primer cumpleaños hace ya treinta y ocho años, no puedo evitar sentir un poco de tristeza al ver a mis abuelos en ellas, pues después de tantos años este es el primero que celebro ya sin ninguno de ellos.

Sin embargo, creo que soy muy afortunada, porque he podido disfrutar al menos de una de ellas hasta mis casi treinta y nueve años, faltaron tan solo unos días, y eso es algo que debo agradecer al destino, muchos niños no tienen la oportunidad de conocer a sus abuelos, porque por desgracia se van muy pronto. Los abuelos son una parte muy importante de nuestras vidas, están ahí a las duras y a las maduras, nos dan su cariño a manos llenas, a veces nos consienten más de la cuenta, o nos riñen si es que nos lo merecemos, pero siempre nos quieren más que a nada el mundo. Por eso es importante tenerlos cerca, y tratarlos como se merecen, porque ellos nos lo dan todo a cambio de muy poco, o de nada. Así que ya sabéis, los que todavía tengáis abuelos cerca cuidad de ellos, porque la vida es efímera, somos como polvo en el viento, y como decía Shakespeare en La Tempestad, nuestra vida transcurre envuelta en un sueño. Y cuando nos queremos dar cuenta ya no están aquí, y el vació que dejan es inmenso, os lo digo yo, que lo estoy viviendo ahora mismo, ¡lo que daría por escuchar de nuevo sus voces!

Así que celebro este cumpleaños con la alegría de seguir un año más aquí, sabiendo que estoy poniendo las piedrecitas de lo que será mi vida futura, la que yo estoy escogiendo para mí, pero también con la tristeza de una ausencia, o de varias más bien, pero la que más duele es la última. Miro todas esas fotografías de mi infancia, y pienso en lo afortunada que fui, una de mis abuelas Anita, me acompañó hasta los treinta y cinco años, y la otra hasta los treinta y nueve menos ocho días. Me habría gustado que se quedara más tiempo, pero creo que mi abuelo, que falleció hace veintiún años, llevaba mucho tiempo solo en algún lugar, y no pudo esperar más, así que vino una mañana de abril a buscar a mi abuela y se la llevó para siempre. Ahora están los dos juntos, y seguramente me estarán cantando el cumpleaños feliz desde alguna nube, desde donde me ven y cuidan de mí.

En estos días de tanta tristeza, una chica me ha descubierto a una maravillosa soprano noruega, Anita Solberg, que tiene una voz preciosa, su interpretación de Solveig’s Song es deliciosa. Además esta chica ha tenido la bondad de traducirme parte de la letra: “Pasarán el invierno y la primavera, pasarán todas las estaciones, pero yo te seguiré esperando; y si estás ahí arriba, amor mío, espérame tú a mí”. No se me ocurre mejor pieza musical en estos momentos, porque así es como me imagino a mi abuela pensando todos estos años en mi abuelo, mientras ella seguía entre nosotros él la esperaba en el cielo, ahora ya están juntos, y tal vez algún día nos volvamos a ver. 



miércoles, 24 de abril de 2013

Vivirás para siempre


Dentro de unos días cumpliré treinta y  nueve años, un buen momento para hacer balance de mi vida, y darme cuenta de todas las cosas buenas que me han sucedido a lo largo de estos años. No me puedo quejar, la verdad es que he tenido buenos y malos momentos, como todo el mundo, pero siempre he tenido gente a mi lado ayudándome a capear el temporal, una de esas personas fue  mi abuela, que en estos últimos años, tuvo una relación muy cercana conmigo.

Durante los últimos años de su vida se convirtió en la persona que más se  preocupó por mí, siempre rebuscando en su monedero a ver si tenía algo para darle a esa nieta que estaba en paro, por la que tanto se preocupaba. Otras veces rebuscaba en sus cajones en busca de un pañuelo, o cualquier otro presente para agasajar a esa nieta, de la que tanto se preocupaba. Así, la relación entre las dos se estrechó más que nunca, yo me sentía feliz y afortunada por tenerla en mi vida, y esperaba darle todavía muchas alegrías. La trataba como a una reina, después de todo era la única abuela que me quedaba, y se merecía eso y más.
Por desgracia la vida no es eterna, y la semana pasada mi abuela partió a reunirse con mi abuelo, con sus hermanos ya fallecidos, con mi bisabuela Consuelo, y tantos otros seres queridos que hace tiempo  nos dejaron.  Me quedan los buenos recuerdos, que no son pocos, y todo el cariño que ella me regaló sin esperar nada a cambio. El futuro sin ella se presenta muy vacío, pero sé que la vida sigue su curso, y que en un tiempo el dolor por la pérdida se irá mitigando. Ahora toca seguir adelante con esos estudios, en los que tanto empeño estoy poniendo, para que el día que salgan las notas alguien se sienta orgullosa de mí, quizá me sonría desde alguna nube en el cielo azul.
Alguien me preguntó una frase para poner en uno de los muchos ramos de flores que recibió, y yo pensando en Shakespeare, y en el maravilloso soneto 18 di con una que me gustó mucho: vivirás para siempre. Hoy le quiero dedicar una hermosa pieza musical, el Pie Jesu del Réquiem de Fauré, interpretada por la gran Victoria de los Ángeles, que también nos dejó hace unos años, espero que ella lo oiga desde el cielo.


jueves, 18 de abril de 2013

Isak Dinesen


Todos tenemos alguien a quien admiramos, un espejo en el que nos gustaría vernos reflejados, la historia está llena de grandes nombres, que han inspirado películas, novelas, personajes que han dejado huella, y a quienes nos gustaría parecernos, ¿no es así? Hay muchas personas a las que admiro, las primeras son parte de mi familia, siempre lo digo no necesito ídolos con pies de barro, los héroes los tengo muy cerquita, pero sí que hay una mujer que me inspira, además de Audrey, y a la que me gustaría parecerme un poquito: Isak Dinesen.




Sin duda, ahora todos estaréis pensando en la maravillosa historia de amor que nos presentó un día Memorias de África, que con esa banda sonora tan hermosa, nos ha cautivado sin remedio. ¿A quién no le gustaría haber volado sobre los hermosos paisajes de Kenia con Dennos Finch Hatton?, sin duda muchas habríamos querido ser Meryl Streep durante aquel vuelo. Pero Isak Dinesen fue mucho más que el personaje de una deliciosa película, y me gustaría contaros un poco más de esta gran mujer.

Karen Blixen nació en Dinamarca un diecisiete de abril de 1885, su padre se suicidó cuando ella tenía diez años, por lo que su madre debió recurrir a la ayuda de su familia para poder mantener a sus cinco hijos. No obstante Karen recibió una esmerada educación, que más tarde plasmaría en sus libros. Siendo aun muy joven se casó con un primo lejano el Barón Bor Blixen-Finecke, este matrimonio fue bastante desgraciado como ya sabréis, y Karen se separó después de que su marido le contagiara la sífilis, enfermedad que en aquellos años estaba muy estigmatizada.

Entonces surge la figura legendaria que todas hemos visto en la película, si bien la historia no es tan romántica como nos muestra la gran pantalla, Denis Finch Hatton era un aventurero, por lo que os podréis imaginar que Karen no era su único amor. La relación tuvo muchos altibajos y no fue tan idílica como podemos pensar, sin embargo sí que fueron grandes y amigos y es cierto que la escritora lloró amargamente la muerte de su gran amigo en aquel accidente de avión.

No sé vosotros, pero yo creo que esta mujer debió ser extraordinaria, y es de esas personas a las que me habría gustado conocer, así que si algún día inventan los viajes al pasado, tengo muy claro que me pasaré por la Kenia de aquellos años a charlar un rato con ella. Llevar sola una granja en aquel país en aquella época debió ser muy duro, pero ella no se rindió, aprendió suajili y las costumbres locales, lo que le valió el apelativo de “hermana leona”, como cariñosamente la llamaban los nativos, que la admiraban profundamente por su coraje y su buena puntería, ya que era una gran cazadora. Sin embargo, la vida en África no fue tan dulce como nos han hecho creer, los años del colonialismo, que han dejado una profunda huella en el continente, fueron años de gran dureza para los nativos del continente, que se vieron sometidos por los países que los colonizaron arrebatándoles a veces su lengua y su cultura. En su libro Memorias de África, llamado en inglés Out of Africa, nos relata su vida en ese continente, en el que vivió buenos y malos momentos, pero al que siempre quiso volver, si bien la segunda guerra mundial se lo impidió. El paisaje de Kenia es un protagonista más de esta obra, que no es una novela, como algunos han dicho, sino el relato de sus experiencias al frente de la plantación y su relación con los nativos, a los que realmente apreciaba. De hecho tal y como nos cuenta la película con alguno de ellos mantuvo correspondencia durante muchos años, pero como ya he dicho no es ni una novela, ni el relato de su vida amorosa con Denis Finch Hatton, pero es un gran libro que recomiendo leer, realmente merece la pena.

Isak Dinesen dejó huella en todos los que la conocieron
incluida  Marilyn Monroe

Durante sus últimos años de vida entabló amistad con personajes tan distinguidos como Truman Capote, a quien le dijo:” En realidad tengo tres mil años y he cenado con Sócrates. Descubrí a Shakespeare muy pronto, y ahora siento que la vida no sería nada sin él”, bueno está claro que en algo sí que me parezco a ella, ¡qué sería  la vida sin Shakespeare!.

martes, 16 de abril de 2013

Día mundial contra la esclavitud infantil


Hoy dieciséis de abril se celebra el Día Internacional contra la esclavitud infantil, una práctica que desgraciadamente tiraniza y deja sin infancia a millones de niños en diversos países. Además esta fecha se celebra en recuerdo de Iqbal Masih, que fue asesinado tal día como hoy hace dieciocho años, con tan solo doce años de edad.
 
Apagaron su voz, pero su lucha sigue viva

Iqbal, fue vendido por su padre a la industria tapicera de Pakistán a la tierna edad de cuatro años, como os podréis imaginar su vida fue muy dura, sin infancia, sin tiempo para juegos, ni para estudiar en el colegio como todos los niños de su edad. En cambio debió afrontar largas jornadas de trabajo de más de doce horas, en las que además sufría diversas vejaciones como ser encadenado al telar, entre otras atrocidades. Con tan solo diez años consiguió escapar de la fábrica, y decidió dedicar su vida a erradicar la esclavitud infantil, y se convirtió en un destacado militante del Frente de Liberación del Trabajo Forzado, lo que le valió no pocos enemigos. Su lucha contra la esclavitud infantil le llevó a lugares tan diversos como Boston y Estocolmo, donde fue premiado por su actitud valiente y decidida. El gran deseo de Iqbal era convertirse en abogado para defender  a los millones de niños que cada día sufren en sus carnes lo que significa vivir en régimen de esclavitud. Desgraciadamente este deseo nunca llegó a hacerse realidad, ya que fue asesinado por la misma industria que años antes le había arrebatado su libertad, sin embargo su espíritu sigue vivo y la lucha contra la explotación infantil sigue viva.

Hoy diversas Organizaciones no gubernamentales luchan contra la erradicación de la esclavitud infantil, algo que  no es fácil, ya que a veces son los propios padres los que venden a sus hijos, además las mafias no se dejan vencer fácilmente, y los actos de vendetta son frecuentes, no obstante miles de fábricas que empleaban a niños en régimen de esclavitud han sido cerradas, pero la lucha continua.

Los niños deberían tener los mismos derechos en todos  los lugares del mundo, deberían poder ir a la escuela, jugar con otros niños de su edad, soñar con el día en que serán mayores, en definitiva tienen derecho a ser niños. Pero por desgracia eso no es así en todos los lugares del mundo, y en muchos países hay niños que encadenados al telar en el que pasan más de doce horas trabajando, solo sueñan con poder ver la luz del sol, injusto, ¿verdad? Hace unos cuantos años mi madre y yo mirábamos alfombras en un centro comercial, entonces de repente mi madre reparó en una etiqueta y corrió a mostrármela, decía así: “la empresa XXX certifica que esta alfombra no ha sido realizada por ningún niño en régimen de esclavitud", no compramos la alfombra ese día, pero lo hemos tenido siempre presente. No es solo la alfombra, también pueden ser las piezas de nuestro flamante smartphone, o de nuestro perfume favorito, debemos exigir a las empresas que se comprometan a erradicar para siempre esta práctica, que como ya he dicho arrebata la infancia a tantos niños en muchos lugares del mundo, ellos merecen una vida digna, ¿no es así?

Os dejo con un vídeo de solidaridad.net en el que nos recuerdan que no debemos permanecer ciegos a lo que nos rodea.


lunes, 15 de abril de 2013

Yo tampoco quiero ser portada de los lunes al sol


Hace unos días mi amiga Emma, me envió un e-mail en el que me hablaba del proyecto de su amiga Ana CarmenMoruga, que tiene nombre muy simbólico: No queremos ser portada de los lunes al sol. Como os podréis imaginar los participantes en dicho proyecto tienen un objetivo claro: salir de las listas del desempleo.

Cuando leí el mensaje de mi amiga varios pensamientos cruzaron mi mente, el primero de ellos fue soy una estudiante, no tengo tiempo de ver el sol, por lo menos hasta junio, fecha en la que acabaré los exámenes. El segundo fue por supuesto que no quiero ser portada de los lunes al sol, tengo mucho talento, y pienso poner todo lo que esté en mi mano para salir del bache, entonces me di cuenta de que yo ya he salido del bache, y poco a poco estoy subiendo de nuevo los peldaños de esa pendiente, llena de dificultades a veces, que es la vida.
No somos portada de los lunes al sol
nosotros elegimos nuestro destino


Muchas personas nos enfrentamos día tras día al drama del desempleo, gente con gran talento desaprovechado, en los que la crisis ha puesto a prueba, personas que día tras día esperan una llamada de teléfono que ponga fin a esa agonía que es la búsqueda de empleo. Pero esa llamada a veces se hace de rogar, y a menudo nos dejamos llevar por la desesperación, no hay  nada peor que la incertidumbre, a veces cuando creemos que estamos a punto de lograrlo todo se derrumba y debemos volver a comenzar. En esos días todo se vuelve gris, y los peldaños de la escalera se hacen tan inmensos que parece imposible poder escalarlos. A todos nos ha pasado, un curso en el que hemos aprendido mucho sí, pero que es papel mojado, unas prácticas de las que poco hemos sacado, tan solo es una experiencia más que poner en el currículum, y a veces, no siempre, tenemos la sensación de que tan solo se han aprovechado de nuestro trabajo gratuito, por el que además reciben una subvención. En fin, podría enumerar muchas más situaciones, pero no voy a detenerme en ello, porque como ya he dicho soy de las que no se rinden, y no me gusta regodearme en los malos momentos y la tristeza.

Por supuesto que yo no voy a ser portada de los lunes al sol, al igual que no lo van a ser ni Julio, ni Emma, ni la propia Ana Carmen, porque he sacado lo mejor de mí en estos días y lo estoy aplicando en lo que mejor sé hacer: escribir y estudiar. Porque no solo me estoy volcando en unos estudios, que de momento van bastante bien, sino que estoy poniendo las piedras de lo que será mi vida en el futuro. El día que fui a pagar el banco las tasas de mi matrícula, la señora que tan amablemente me atendió me dio ánimos, y me dijo que no dejara que la situación me desanimara, y yo le contesté que no me voy a rendir: “Voy a ser Graduada en Estudios Ingleses y algún día escritora”, y tengo muy claro que eso no me lo va a quitar nadie, ni todas las crisis del mundo, ni una beca denegada del ministerio de educación.

Yo he decidido que no soy portada de los lunes al sol, soy una valiente luchadora que no se va a detener hasta lograr mis objetivos, y esos están bien claros, porque como dice Ana Carmen: El valor más preciado soy yo, y eso lo tengo más claro que el agua.
Así que me uno a vuestro proyecto, al que espero que se una mucha más gente, de esta manera nuestro clamor cobrará más fuerza y será imposible no escucharlo, porque eso es lo que queremos que nos escuchen con atención, porque oír seguro que nos oyen. Podéis pasar por la página de Facebook, o  por el blog de Ana Carmen donde encontraréis vuestro espacio. También podéis participar de la siguiente manera:
¿Te gustaría colaborar?

Si eres profesional o desempleado y quieres participar envía un mail a noquieroserportadals@gmail.com la siguiente información:
Profesional: Si tienes alguna idea para orientar al desempleado, haz la propuesta.
Desempleado: Hazte una foto original, con una pequeña reflexión sobre cómo lo estás llevando, en qué te gustaría trabajar junto con los Links de Linkedin o Currículum y espacio web o blog si tienes.
También están en Twitter @noquieroserPLS con el hashtag #noquieroserportadals
Porque "unid@s lo conseguiremos todo"
http://about.me/noquieroserportadalsesjafa




domingo, 14 de abril de 2013

En nombre del honor familiar


Ayer a la hora del desayuno sintonicé la BBC, estupenda fuente de noticias, que además me sirve para reforzar mis conocimientos de inglés y me trae muy buenos recuerdos de mi etapa londinense. El programa además era muy interesante, un famoso reportero británico, herido en un atentado en 2004 en Irak, decidió recorrer de nuevo no solo Irak donde fue atacado, sino también Arabia Saudí, donde visitó el hospital en el que le salvaron la vida, también Yemen y otros lugares donde estos días se viven las llamadas primaveras árabes.

En Arabia Saudí se entrevistó con una joven cuya historia me llamó mucho la atención, primero como  mujer y luego como ser humano en particular. Esta joven como muchas otras en ese país, ha sufrido en propias carnes lo que significa el fervor religioso mal entendido, y unas tradiciones que tratan de manera brutal a la mujer, que la despojan de todos sus derechos y la reducen y someten sin piedad. El fanatismo encarnado por su propio padre, un hombre cruel que la encerraba en el cuarto de baño, sin luz, ni agua ni comida durante días, la llevó a la cárcel, al alegar su padre que su hija no respetaba las tradiciones ni el código de conducta moral que se espera de las mujeres en esos países. El horror que debió sentir esta muchacha sin duda es indescriptible, pasó meses en prisión, hasta que un joven abogado, que simpatiza con la causa de las mujeres, se hizo cargo de su defensa y consiguió que esta muchacha saliera libre de prisión. Entonces el periodista preguntó qué había sido de su padre, ¿había pagado por lo que había hecho? La respuesta simple y llanamente es “no”, no solo no ha pagado por lo que le hizo a su hija, sino que sigue impunemente libre, y jamás llegará a pisar el suelo de una prisión, porque según las leyes de su país no ha hecho más que mirar por la moral y defender el honor de su familia.

Todos conocemos la terrible situación que viven las mujeres en algunos países, donde el fervor religioso mal entendido y unas tradiciones injustas y obsoletas las someten y las privan de todos sus derechos, por desgracia Arabia Saudí, uno de los países más ricos del mundo, es también uno de los lugares donde peor se trata a las mujeres. Hace unos años las mujeres ni siquiera eran registradas al nacer, desconozco si esto sigue siendo así, tienen prohibido conducir, y deben llevar un velo negro que solo deja libres los ojos para que puedan ver. Además son sometidas a la voluntad del padre, hermano o esposo, que es quien decide por ellas, ya que se considera que no tienen capacidad de decisión, además en un juicio no se admite su testimonio porque se considera que la mujer es mentirosa por naturaleza y por tanto su testimonio no sería fiable. Los clérigos religiosos incitan a la violencia contra las mujeres, y no hace muchos años clamaban contra las mujeres que maquillan sus ojos de manera llamativa: aquellas  mujeres cuyos ojos resultaran demasiado “sexis” debían ser azotadas, horrible, ¿verdad?

En nuestros países se ha avanzado mucho, y aunque queda mucho por hacer, sentimos que estamos por el buen camino, muchas mujeres ostentan puestos de poder, así en Australia tenemos a una primera ministra, y hoy muchos puestos de responsabilidad son ocupados por mujeres. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí y sentimos que la lucha por la igualdad no debe decaer, sin embargo, nuestras victorias tienen un sabor amargo cuando miramos más allá de nuestras fronteras y observamos como muchas mujeres siguen sin tener derechos. Es nuestro deber apoyar su lucha, para que llegue el día en que todas las mujeres tengamos los mismos derechos, y conductas tan deleznables sean repudiadas por todos y así formen parte del pasado.

Cuando observo estas conductas no puedo evitar pensar en mi amiga Afzalah, británica de origen pakistaní, y su simpático padre, un hombre que cuando emigró al Reino Unido decidió adoptar las costumbres del país en el que vivía. Así instó a sus hijas a hablar su lengua, adoptar sus costumbres, y lo más importante de todo: debían estudiar una buena carrera, pues solo así lograrían una buena posición social. Hoy mi amiga es una respetable abogada, al igual que varias de sus hermanas, entre las que también hay médicas de profesión, todo eso se lo deben a sus padres que hicieron un gran esfuerzo para que sus hijas hoy en día tengan lo que a ellos les faltó. La diferencia entre mi amiga y la muchacha del reportaje es muy simple, mi amiga tiene un padre comprensivo que quiere a su familia por encima de todo, mientras que el padre de la otra muchacha no la quiere en absoluto, y no la ve como a un ser humano, sino como una más de sus posesiones. Ambos son musulmanes, pero mientras que uno ha sabido adaptarse a los  nuevos tiempos, el otro permanece anclado en el pasado, pero eso también se puede cambiar, y debe cambiar, ¿no os parece? Merecen tener los mismos derechos que nosotras y tomar sus propias decisiones, ya que sus vidas les pertenecen a ellas y a nadie más.


Como no os puedo dejar sin vuestra pieza musical, hoy he decidido que esta debe ser de alguna mujer, así que he pensado compartir con vosotros una composición de Fanny Hensel, la chica cuyo retrato podéis ver en la parte derecha de mi blog, y cuya historia ya os conté en su día, espero que os guste.


sábado, 6 de abril de 2013

Cadena de favores


En estos días de  penurias económicas todos sin excepción tendemos a mirar mucho más en qué gastamos nuestro dinero, tratamos de no comprar por comprar, ya que a ninguno nos sobra el dinero, y quien más y quien menos anda más bien escaso de fondos. Podríamos pensar que si no tenemos dinero para caprichos, tampoco lo tenemos para apoyar causas sociales, ¡claro!, si no tengo sueldo no puedo apadrinar a ningún niño, ¡más quisiera! Tampoco puedo colaborar como quisiera con Greenpeace, o Adena, así que espero a que vengan tiempos mejores para poder hacer mis aportaciones a estas organizaciones que tanto bien hacen.
Sin embargo el otro día gracias a Esther Maderuelo de Comunicarte descubrí un vídeo que me llenó de esperanza y me dio mucho en que pensar. Descubrí entonces que la solidaridad no depende de mi por ahora inexistente nómina, sino de la voluntad de cada persona, que a veces con un simple gesto puede hacer mucho más sencilla la vida de otro ser humano. La solidaridad a veces consiste en ayudar a un ciego a cruzar la calle, o en darle la mano a nuestra mejor amiga, porque sabemos que está pasando un mal rato y no tiene quien la consuele. A su vez nuestra amiga devolverá ese favor con el vecino que lo está pasando muy  mal, pues ha perdido su trabajo y no tiene dinero para dar de comer a sus hijos, así que ella le sube pan, arroz, pasta, en fin, lo que haga falta, después de todo ella vive sola y le suele sobrar comida. Entonces este vecino, reparará en la vecina mayor de enfrente, que está sola y no puede salir de casa porque su salud no se lo permite, él le hará la compra, después de todo tiene mucho tiempo libre, así que después de pasarse el día repartiendo currículums por doquier, le hace la compra. Esta mujer en su día fue maestra, y aunque ahora está jubilada todavía atesora mucha sabiduría, y aunque está muy mayor recibe a los niños del vecino, para ayudarles con los deberes de matemáticas, o con la ortografía, algo que a nuestros niños les hace mucha falta, ¡dichosos móviles! Así se produce un efecto boomerang, en el que cada buena acción que realicemos se verá multiplicada, y de esta manera nuestra solidaridad llegará muy lejos, mucho más de lo que habríamos pensado.

Decía mi nueva amiga VerónicaGálvez Lorente, que hay una gran película, Cadena de favores, que refleja muy bien lo que yo acabo de describir, así que le he prometido que en cuanto tenga un tiempo la voy a ver, ya os contaré qué tal.
He descubierto que aunque vivamos tiempos convulsos y muy duros, podemos hacer mucho por nuestros semejantes, ya que todos tenemos algo que ofrecer, y sin duda hay alguien por ahí esperando nuestra ayuda, tan solo tenemos que salir a buscarlo y tenderle nuestra mano.


Os dejo el vídeo compartido por Esther, espero que os guste tanto que a mí, que además lo he encontrado  muy inspirador. Un saludo y que paséis un gran fin de semana.


miércoles, 3 de abril de 2013

Para mi osito favorito: Mary Mar Camino


Hoy me levantado con mucho sueño, no sé si será la primavera que la sangre altera, o que los recientes acontecimientos familiares me están afectando más de lo esperado, el caso es que me cuesta dormir mucho por las noches, y así me levanto gruñona y con ganas de pocos amigos. Lo reconozco tengo mal despertar, así que cuando me levanto me gusta estar sola con mi café con leche y mis tostadas, pero claro, lo malo de vivir con tu familia es que nunca estás sola, así que estos días la cocina de mi casa está casi tan concurrida como el salón de desayunos de un hotel.

En fin, al grano, estos días andaba yo un poco preocupada, la página de Facebook de mi coro no termina de despegar, no sé por qué me decía, bueno un poco si lo sé, estamos en pleno momento de cambio, hemos pasado a coro femenino, y tenemos un repertorio precioso, pero quizá para gustos un tanto delicados. Entonces he tenido una idea, preguntarle a mi buena amiga Mary Mar Camino, de Confesiones de una Community Manager a ver que podía hacer para levantar un poco la página, y allá que ha aparecido ella al rescate. Cuando me quise dar cuenta tenía dieciocho notificaciones, todos los comentarios y me gusta que ella me había regalado, si es que no se puede ser mejor. Por supuesto me ha dado un montón de consejos que pienso seguir al pie de la letra, después de todo ella es la experta, y yo me acabo de convertir en su alumna particular.

Mary Mar es una persona entrañable, cariñosa, entregada, siempre de buen humor, por lo menos la faceta que yo conozco ;-), y siempre está ahí para lo que haga falta. Es alguien que acude enseguida cuando alguien necesita ayuda, así muchas páginas han conseguido despegar gracias al empuje de esta gran mujer, que no deja a nadie a la deriva. Por si fuera poco tenemos los mismos gustos, o casi los mismos gustos, al igual que yo se pirra por Anna Karenina, y si le digo eso de “no puedo vivir sin mi vida, no puedo vivir sin alma”, no tarda en darme la respuesta correcta…Cumbres Borrascosas, la novela romántica por excelencia, al menos desde mi punto de vista.

Hace poco nos retamos la una  a la otra, yo le propuse un par de frases, y ella enseguida acertó con la novela, claro, no podía ser de otra manera, entonces ella me dejo otra frase a mí, “Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde”, ¡vaya por dios!, yo no sabía la respuesta, pero no pasa nada para eso está San Google. Así que navegando en la red descubrí a Marguerite Duras, todavía no he tenido tiempo de leer El amante, pero no te preocupes Mary Mar, en cuanto llegue el verano, si las notas me lo permiten lo haré.

Os invito también a pasar por su páginade Facebook, no os decepcionará


Este blog  me está haciendo muchos regalos, me está permitiendo descubrir mi propia voz, a reforzar mi autoestima que había quedado seriamente dañada con el paso de los años, y el contacto con personas muy tóxicas. Pero si hay algo que me está llenado de orgullo es poder llegar hasta gente que merece la pena como tú Mary Mar, que somos ositos de la misma especie, así que muchas gracias por todo y por favor no cambies nunca. Y ya sabes que si algún día vienes a Gijón te tengo que llevar a ese salón de té que te transportará a la Kenia de Isak Dinesen,  si no sabéis quien fue esta mujer os la recordaré: “Yo tenía una granja en África”.Tampoco me puedo olvidar de Lidia, que le ha faltado tiempo  para preocuparse por mí, a las dos muchas gracias por estar ahí, sois maravillosas chicas.

Por si no habéis caído todavía os dejo con una banda sonora muy especial, yo creo que hay pocas chicas a las que no nos tenga cautivadas la historia de amor entre Dennis Finch Haton e Isak Dinesen, interpretados por Meryl Streep y Robert Reford en una de esas películas que han hecho historia: Memorias de África. Espero que os guste, que tengáis un gran miércoles.
                                     


lunes, 1 de abril de 2013

A mi tía Josefa


Hoy tan solo quiero dedicar unas palabras a una persona que se acaba de ir, una de las hermanas de mi abuelo, a la que mi madre quería mucho, y sé que la va a echar mucho de menos.

Eras una mujer bellísima, sin duda Rita Hayworth a tu lado habría palidecido de envidia, la vida te dio a voces golpes duros, sin embargo fuiste capaz de sobreponerte y seguir adelante, que la vida es muy hermosa y hay que seguir viviéndola. Salías a pasear todos los días por el muro de la playa de La Palmera, y allí te vi muchas veces acompañada de tu marido Pepe, o de tu cuñada Fernanda.

Recuerdo que un día de agosto, en el puerto había una colección de fotos del Candás antiguo, con imágenes de las fábricas de pescado que tanta vida dieron al pueblo, por supuesto en una de ellas estaba tú, más guapa que ninguna. Mi madre y yo nos quedamos viendo aquellas imágenes, pedazo del pasado de nuestro pueblo, pero también de nuestra memoria, y al menos yo, no podía dejar de sentir orgullo y admiración por esa mujer tan guapa que me miraba desde aquella fotografía. Recuerdo que me maravillaba pensar que alguien tan guapo formase parte de mi familia, y además tan fuerte, espero tener algo de ti, de esa fortaleza que te permitió sobrellevar los golpes más duros que da la vida y seguir adelante con la cabeza muy alta.
Los últimos años fueron duros, pero yo siempre te recordaré tan guapa y tan llena de vida, no importa los años que pasen, para mi siempre serás la mujer de la fotografía que se parecía a Rita Hayworth. Ayer te fuiste para reunirte con mi abuelo, con tu hermano Joaco, y con tu madre, mi güelina Agustina. Pero yo siempre te recordaré paseando por el muro de la playa de La Palmera, y quizá cuando mire al horizonte te veré por allí, de la mano de Pepe, o de la mano de mi abuelo. Alzaré la vista al cielo y sabré que quizá  allí alguien me observe, desde una nube, o desde una estrella, donde no dejarás de sonreír y seguirás asombrando a alguien con esa belleza de estrella de cine.

No me gusta hablar de despedidas, aunque eso sean, pero hoy toca música de Réquiem, el de Mozart, que es el más hermoso, en concreto la Lacrimosa, que espero llegue  muy alto para que la escuche Josefa.