domingo, 30 de junio de 2013

Emprendedor que emprendes

Estoy pasando unos días de vacaciones en Castilla La Mancha, donde reside una de mis hermanas, para descansar y olvidarme un poco del estrés del curso y de los exámenes. Ayer fuimos a Toledo, joya en piedra, algo que pienso relataros en otra entrada cuando vuelva de vacaciones. Sin embargo, hoy me gustaría llamar la atención sobre otro asunto que ha llamado poderosamente mi atención.

Hace unos días se publicaba un anuncio en el que se solicitaba personal para una panadería que va a ser inaugurada próximamente en Gijón. Como no podía ser de otra manera, muchas personas corrieron a enviar sus currículos a la dirección de email que se indicaba en el anuncio. Hasta aquí todo normal, ¿verdad?, pero he aquí que el email de respuesta ha dejado a más de uno perplejo por el atrevimiento y la cara dura de alguien que se llama a sí mismo emprendedor. Esta persona afirma que al ser un negocio nuevo quizá no haya beneficios suficientes como para pagar un sueldo a sus empleados, por lo menos al principio, por lo que propone que sus empleados trabajen gratis, eso sí, cotizando en la seguridad social, ¡menos mal! Además por si esto fuera poco, solicita una fianza de 500 € al trabajador, que sería devuelta en caso de cierre de la empresa, pero que no sería devuelta en el caso de que el trabajador abandone voluntariamente su puesto de trabajo. Eso sí, para tranquilidad de los candidatos, finaliza afirmando que los términos del "contrato" serán firmados por ambas partes incluso ante notario si es necesario.

Supongo que a estas alturas estaréis igual de perplejos que yo, no tengo claro si esta persona es simplemente un sinvergüenza con la cara muy dura, o si directamente es tonto de remate, porque a ver quien va a aceptar semejantes condiciones. Vivimos una época muy dura, hay muchas personas pasando verdadera necesidad, lo que hace que se aferren a un clavo ardiendo, lo que lleva a muchas personas sin escrúpulos a aprovecharse de las necesidades de los demás de la manera más vil y abyecta. Personas como este nuevo "empresario"  por desgracia abundan, son seres despreciables que piensan que un contrato de trabajo implica la esclavitud del empleado, y que este debe someterse y aceptar de manera sumisa todo lo que ellos decidan.
Estoy indignada, emprender significa arriesgar al atreverse a atravesar un camino incierto, que si resulta podría ser la solución a todos nuestros problemas, pero si nos equivocamos el resultado puede ser desastroso, arruinando nuestras vidas para siempre. Los emprendedores sacrifican a veces los ahorros de toda una vida, lo dan todo por una idea, que a menudo les lleva a pasar muchas noches en vela, entregándose en cuerpo y alma a una empresa en la que creen y por la que luchan con su  propio esfuerzo. El sujeto del anuncio en cuestión no es un emprendedor, es un sinvergüenza que piensa que los demás son tontos, pero no se ha dado cuenta de que el tonto es él, porque además de estar proponiendo algo que es ilegal, da por hecho que habrá alguien tan desesperado como para aceptar tales condiciones. Sin embargo, en tiempos de las redes sociales la noticia ha corrido como un reguero de pólvora por estas, y a estas alturas     estamos todos prevenidos ante lo que consideramos una estafa de la mayor magnitud.
Señor emprendedor, futuro propietario de una panadería en Gijón, si no puede pagar un sueldo a sus empleados no contrate a nadie, trabaje usted mismo las horas que sean necesarias, y si hay suerte y más adelante obtiene beneficios ya sabe lo que tiene que hacer. Pero si le soy sincera, no veo mucho futuro a su negocio, porque emprender es sinónimo de sacrificio, y usted pinta de sacrificado no tiene.

jueves, 27 de junio de 2013

Cien años de soledad


Hace poco tiempo, en una cena con las compañeras de la UNED, prometí que iba a leer Cien años de soledad inmediatamente, porque como bien decían mis amigas: "si no has leído cien años de soledad es como si no hubieras leído nada", bueno no recuerdo la frase exactamente, pero más o  menos era eso.
Así que dos días más tarde me puse manos a la obra y empecé a leer la que es sin duda la gran novela de la literatura latinoamericana, y como no podía ser de otro modo me enganchó hasta tal punto que me robó el sueño, básicamente porque no era capaz de soltar el libro para ir a la cama, ¡cómo iba a abandonar yo las andanzas del coronel Aureliano Buendía!
Desde siempre me ha fascinado el realismo mágico de la novela latinoamericana, en la que me he sumergido muchas veces a través de las palabras de Isabel Allende, una de esas autoras que me fascinan. Pero debo reconocer que Gabo aquí se supera, construye unos personajes, que si bien son aparentemente irreales, su mágica pluma los convierte casi en seres de carne y hueso. Además el uso del lenguaje es tan exquisito y delicado, que no pude evitar deleitarme al leer cada línea de este maravilloso libro.
He buscado la piedra filosofal con Arcadio Buendía, al que he podido visualizar encadenado al castaño en el que acabará sus días. He salido junto a Úrsula Iguarán en búsqueda de José Arcadio, quien marchó con los gitanos, para volver después lleno de tatuajes. He muerto como Melquíades de fiebres en Singapur, para después volver de entre los muertos. He conocido a los diecisiete hijos del coronel Aureliano Buendía, quien ganó treinta y dos guerras, para después pasar sus días haciendo pescaditos de oro para luego volverlos a fundir.He vivido años de interminable lluvia  que tiñeron de verde las casas de Macondo, para después ver morir a los pájaros de calor hasta que no quedó uno vivo en el pueblo.  También he presagiado la caída de una olla, que parecía estable,  y he conocido el destino final de una estirpe a través de los pergaminos de Melquíades, que escritos en sánscrito, afirman: "que las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra".
Cien años de soledad me ha acompañado durante mis noches de insomnio y ha hecho más ameno el trayecto entre Ciudad Real y mi Asturias del alma, cautivándome sin remedio mientras me sumergía para siempre en el universo mágico de sus personajes, que a partir de ahora vivirán para siempre en mis sueños.

Y para poner el punto y final a esta entrada, que se ha teñido de la magia de los personajes de Cien Años  de Soledad de Gabriel García Márquez, he pensado en rendir un pequeño homenaje a otra gran artista latinoamericana: Frida Kahlo, así que os dejo con la preciosa banda sonora de la película narra su interesante vida.


lunes, 24 de junio de 2013

Las viudas en La India

Todos los días doy gracias por ser mujer, doy gracias por mi feminidad, que me parece un regalo de la naturaleza, y no puedo imaginar como sería mi vida si hubiese nacido hombre. Soy feliz con este cuerpo que la naturaleza me dio, me gusto tal y como soy con mis curvas, y a veces, mis kilos de más, pero quizá lo que más me gusta de mí es la sensibilidad que poseo, y que precisamente porque soy mujer, la sociedad me deja exhibir sin reparos. He nacido en una época de grandes cambios tecnológicos, y es mucho lo que se ha avanzado en la lucha por la igualdad, sin embargo, aun queda mucho por hacer, y son muchas las mujeres que no tienen los mismos derechos que yo. Para ellas haber nacido mujer en una sociedad patriarcal,  que les niega sus derechos más elementales y las condena al ostracismo social, es casi una desgracia; pero no debería ser así.

Mi pensamiento vuela hacia   de La India, donde las mujeres,son violadas de manera impune cuando viajan en el autobús, sin que a nadie parezca importarle, son obligadas a casarse con hombres que casi siempre les doblan la edad, y son muchas veces maltratadas por un marido, que las trata como a un objeto más de su propiedad. Pensamos que tal vez las cosas no podrían ir peor, sin embargo, todo esto cambia de manera aun más dramática cuando enviudan, casi siempre a una edad demasiado temprana, y son condenadas al ostracismo social y relegadas, casi como si fueran objetos pasados de moda, trastos viejos que a todos incomodan.

Las viudas en la India viven una situación insostenible, son obligadas a veces a vivir en la calle, como Kullayamma, que tan solo veinte días después de dar a luz perdió a su marido en un accidente de tráfico. Entonces trató de volver a la casa familiar, a dónde iba ir sino, pero he aquí que su familia le cerró las puertas de su casa, pues la tradición así lo manda. Intentó hacerse una cabaña en la calle, pero el dueño de la finca la denunció, así que una vez más se encontró sola frente al mundo. Ahora vive en la casa familiar, mientras su hermano está fuera, pero sabe que el día que este vuelva su sufrimiento volverá a comenzar.


Son muchas las discriminaciones y humillaciones que deben afrontar las viudas en la India, son sometidas a un terrible ritual en el que otras mujeres rompen de manera pública sus pulseras, “bangles”, para que así todo el mundo sepa al instante de su condición. Además no se les permite llevar joyas como al resto de las mujeres, y son repudiadas por su  familia y amigos. Se enfrentan solas al mundo, y a menudo pasan hambre y toda clase de penurias. Para ellas ser mujer no es un regalo del cielo, es casi un castigo, y la sociedad patriarcal, injusta y opresiva en la que viven  se lo recuerda todos los días de su desgraciada vida, pero no debería ser así, ¿verdad?

Podéis saber más sobre la situación de la mujer en La India leyendo el siguiente artículo de la Fundación Vicente Ferrer.
Además os dejo con el trailer de Agua, una película que vi hace unos años, que ilustra muy bien el sufrimiento de las viudas en La India.


sábado, 22 de junio de 2013

No voy a ser portada de los lunes al sol

El post de hoy está dedicado a los chicos de No quiero ser portada de los lunes al sol, que siguen adelante con su iniciativa, dando visibilidad y esperanza a todas esas personas que se enfrentan  hoy en día al duro reto de la búsqueda de empleo. Vivimos tiempos convulsos, lo he dicho en muchas ocasiones, lo que lleva a muchas personas a la frustración más desesperante, ya que a menudo parece que no vamos a salir nunca de esta situación. El camino se muestra oscuro y tenebroso, y el desaliento parece dominarnos por completo. Así frases como “nunca lo lograré”, “no tengo futuro”, o “qué va a ser de mí”, son una constante. Tampoco  faltan personas que aceptan cualquier tipo de trabajo, el que sea, todo con tal de salir del paro, lo que a menudo lleva de nuevo a la frustración al sentirse infravalorados en un puesto de trabajo que les queda pequeño, porque les sobra preparación. Por eso ver a Ana Carmen, que no ha parado desde que inició el proyecto, hablando en la radio de esta gran iniciativa, hace que recobremos un poco la esperanza, y nos ayuda a ver la luz al final del túnel. Y como ella Emma, que no deja de sonreír nunca, o el amigo Julio, que tiene un gran sentido del humor, que ganas de pasear por Granada contigo Julio. Y Fátima, que siempre nos ayuda a ver la vida desde otra perspectiva con su gran blog, un lugar para el optimismo, ¿verdad Fátima?

Últimamente con los exámenes he tenido a mis amigos un poco olvidados, tanto que no me enteré de que Ana Carmen había leído uno de mis posts en la radio, ¡qué rabia!, así que te tengo que dar las gracias, porque de esa manera me has dado a mí también algo de visibilidad. Gracias a todos vosotros mi energía ha ido creciendo y ya me creo capaz de casi todo, bueno, menos de trabajar de teleoperadora, que no es lo mío, pero algo habrá. Y en esta corta experiencia laboral, he decidido que me voy a convertir en mi propia jefa, y voy a empezar dando clases de inglés. Porque como dijo Natalia, mi tutora de Teoría Lingüística y Lenguaje Humano, tengo que ser consciente de aquello en lo que soy buena, y mira por donde soy buena escribiendo, así que puedo escribir blogs para otros. Y también soy buena en inglés, asignatura pendiente de muchas personas en este país, así que ya sabéis, he decidido que voy a tomar las riendas de mi vida en mis manos, y poco a poco iré saliendo adelante. No voy a dejar que me venza el desaliento, ni voy a dejar que me arrebaten lo que es mío, sé que puedo con todo, si he sido capaz de sobrevivir a mi primer año de universidad después de tanto tiempo sin estudiar, creo que soy capaz de casi todo.  Así que cuando vuelva de vacaciones, empezaré a poner en marcha mi pequeño proyecto, que espero que poco a poco se vaya haciendo más grande. Desde luego yo no voy a ser portada de los lunes al sol, no lo soy, porque mi vida está en mis manos, y desde luego yo no soy una cifra en los datos del paro, y vosotros tampoco, así que ánimo y hacia delante, que nadie os robe la esperanza.
No me quiero olvidar de Lidia, guía y faro de mis momentos más oscuros, tú me has trasmitido la confianza necesaria para enfrentarme a los problemas y buscar soluciones a ellos, así que te debo mucho. Y tampoco me olvido de Fernando, que me imagino que seguirá viento en popa en su camino hacia la recuperación, la vida es muy hermosa Fernando, ya verás como dentro de nada estás libre de las ataduras de tu enfermedad, ánimo y siempre hacia delante. A veces el camino estará lleno de baches y sentirás que estás a punto de caer de nuevo, aférrate al cariño que te ofrecen los tuyos y no te dejes vencer, y pronto volverás a ser el de antes.


Todos tenemos mucho talento desperdiciado, pero a veces en tiempos de crisis, la mejor solución, quizá la única, está en nuestras manos. Porque como decía Lidia en su blog Superando los recursos humanos, trabajar, sí, pero no en cualquier cosa, en algo que nos motive y nos emocione. Todos tenemos talento, así que no debemos derrocharlo en algo que no nos gusta o que nos hace sentir frustrados, ¿no es así? 
Hay muchos amigos más de los que tampoco me olvido, Laura Mateo, Mary Mar, Alberto, Verónica, Esther, perdón si me olvido de alguien, una gran comunidad en la que todos nos apoyamos los unos a los otros, y que poco está encontrando el camino en este país. Para terminar me gustaría hacer mías las palabras de Muñoz Molina, flamante Príncipe de Asturias de las letras, "un país con seis millones de parados no está saliendo de la crisis", pero que esta realidad no os haga perder la esperanza, se puede salir adelante, no os rindáis. 

Por cierto, que al igual que Esther, yo también me voy a tomar unos días de merecidas vacaciones, así que he pensado en una bonita pieza musical, alegre, que nos haga sonreír casi al instante, y he pensado enseguida en Jordi Savall, que como dicen los amigos de Música Antigua, si no existiese habría que inventarlo. Cualquier cosa que haga este hombre, siempre rescatando la música más hermosa, es digno de pasar por mi blog, a ver si os gusta La Folía.


jueves, 20 de junio de 2013

Cometas en el aire

Hoy 20 de junio es el Día Mundial de los Refugiados de Naciones Unidas, quizá la gran mayoría de vosotros desconocías este dato, ajenos a la terrible realidad que viven demasiadas personas en nuestros días. Los conflictos bélicos, las hambrunas, la intolerancia y la sinrazón, llevan a muchas personas a tener que abandonar sus hogares, dejando atrás toda una vida de recuerdos, enfrentando así un destino incierto, que les hace anhelar aquello que dejaron atrás. Si hay un conflicto que nos sobrecoge en estos días es él que vive el pueblo Sirio, que ha causado ya miles muertos, y ha llevado a millones de personas a abandonar sus hogares, dejando atrás todo lo que tenían, pero sobre todo la esperanza.

Los niños sirios, son siempre la parte más débil de un conflicto, víctimas olvidadas a veces, que sufren las consecuencias de una guerra de la que no tienen culpa, y que no entienden. Así se ven despojados de todo lo que tenían, pierden su hogar, a veces a sus padres y familiares, pero sobre todo pierden su inocencia y el derecho a tener una infancia feliz, como el resto de los niños. Por eso hoy me ha llamado algo poderosamente la atención en mi timeline de Facebook: Cometas en el aire, lanzadas por los niños sirios, cometas llenas de deseos y esperanza, que ahora os quiero relatar.
Ayer los niños sirios del campamento de refugiados de Zaatari en Jordania, fabricaron sus propias cometas y las lanzaron al aire después de haber escrito en ellas sus deseos para el futuro. Deseos cargados de esperanza, pero también de tristeza, de anhelos, de desesperación por algo que no entienden, pero que les ha arrastrado de  lleno, privándoles así del derecho a tener una vida digna en un hogar cargado de amor y felicidad, les han privado de su derecho a ser niños. Así, Samar dice que echa de menos la escuela; Sherine de seis años, dice que las flores le recuerdan a su casa; Amal quiere que el conflicto termine para poder volver a su casa, y así su país volverá a ser feliz como antaño. No faltan quienes echan de menos a su padre, como Basil, cuyo padre sigue en Siria, así que lo que más quiere Basil es abrazar a su padre, ¿y quién no? Dina recuerda con nostalgia sus tardes de paseo con sus amigas; y Faris nos dice que lo que más echa de menos es su país, porque allí todo era mejor. Por supuesto no faltan los deseos de paz, así Fatin nos dice que lo que más anhela es la paz, y quiere volver pronto a su casa, porque allí está su identidad. Lo que más desean estos niños es volver a su hogar, donde lo tienen todo, amigos, familia, sus juguetes, en fin su infancia, porque como dice Hamzeh, donde viven ahora no es un hogar, sino tan solo arena.
Quinientas cometas surcaron el aire cargadas de sueños y deseos, de esperanza, que dependen de que alguien haga algo para parar un conflicto que parece no tener fin, y del que son siempre las víctimas más inocentes, espero que pronto puedan volver a sus casas.
Me gustaría hacer mío el deseo de Ghadeer de once años: "Mi mensaje para el mundo es que se detenga la violencia y que nos ayuden a volver a nuestro hogar".

Os dejo unos enlaces de varias ONGs que tratan de mejorar la situación de todas las personas que están pasando por esta terrible situación.


Mi pieza musical de hoy está dedicada a todas las personas que han tenido que dejar atrás todo lo que tenían, empujados por algún conflicto bélico. Esta preciosa romanza de Salvador Bacarisse es bella y desgarradora a la vez, como las vidas de estos niños, que viven momentos de alegría y juegos, mientras su país se consume en una guerra a la que nadie parece querer encontrar solución.


martes, 18 de junio de 2013

Buscando a Jiji

El verano que parece no querer llegar nunca a Asturias, se asoma tímido por nuestra ventana, muchos ya están pensando en las vacaciones, soñando quizá con algún destino exótico, donde relajarse y evadirse de todo el estrés acumulado en el trabajo. Seguro que alguno de vosotros estará soñando con ir a Tailandia, donde pasearán por sus playas paradisíacas, y tomarán el sol, soñando con un futuro mejor, libres de jefes déspotas, o clientes mal educados que piensan que están en su derecho cuando nos tratan de manera grosera y mal educada.

Sin embargo, Tailandia, como el resto de países del Sudeste Asiático, esconde una cara oscura, la del tráfico infantil y la explotación sexual. Así, hoy en la BBC escuché la historia de Jiji, que me dejó sin palabras, y me llenó una vez más de tristeza al saber que en este mundo los más inocentes siguen siendo víctimas de la barbarie y el abuso más deplorables.

Jiji es una niña de familia humilde, que vendía flores junto a su madre en una gasolinera cerca de su hogar. Un buen día Jiji acudió junto con su mamá a esa gasolinera a vender flores a los viajeros, como cada día. Sin embargo, ese día algo salió mal, pues cuando su mamá fue a darle el pecho a su otra hija, Jiji desapareció sin dejar rastro. Su mamá creyó volverse loca, la buscó por todas partes, ¿cómo podía haber desaparecido así su hija?, tenía que estar cerca en algún lugar, asustada, quizá llorando sola y desprotegida. Las imágenes de la cámara de seguridad del lugar, muestran a la pequeña caminando por las inmediaciones de la gasolinera, distraída, sin rumbo fijo, casi como si estuviera ausente, para luego perderse sin dejar rastro. Desde ese día su llorosa madre la busca sin cesar por toda Tailandia, sin perder la esperanza de volver a abrazar a esa niña que le fue arrebatada de sus brazos.

Por desgracia, la historia de Jiji se repite muy a menudo en el Sudeste Asiático, y muchos niños, se habla de ocho millones cada año, desaparecen sin que nunca se vuelva a saber de ellos. Son vendidos a traficantes sin escrúpulos que les roban la inocencia, abusando de ellos, sus vidas así no vuelven a ser las mismas. En otros casos son explotados en las fábricas, donde quizá fabriquen las piezas de nuestros maravillosos smartphones. Su infancia así se pierde para siempre, en un mundo de horror y miedo, del que no pueden salir por si mismos, están solos y desprotegidos, abandonados a su suerte.


Estos niños necesitan ser protegidos, se debe poner más atención en su seguridad, y las leyes deberían ser mucho más duras con quienes los secuestran y explotan. Mientras muchas personas continúan viajando a Tailandia para disfrutar de las muchas maravillas que este exótico país ofrece al visitante, la mamá de Jiji la sigue buscando entre lágrimas, espero que un día la encuentre.

Os dejo con un escalofriante vídeo sobre la explotación sexual en el mundo, terrible, ¿verdad?


domingo, 16 de junio de 2013

Crónica de una cena anunciada



Ayer por fin después de muchos días de estrés provocado por los inacabables exámenes, las chicas del Centro Asociado de Gijón, fuimos de cena para celebrar que hemos superado nuestro primer año en el Grado y no hemos muerto en el intento. Por motivos varios, al final solo pudimos asistir tres, a saber: Virginia, Aida Suárez, y yo Noelia Entrerríos.

Lo pasamos genial, hablamos un poco de todo, pero claro, como no podía ser de otra manera, enseguida empezamos a hablar de libros, todas nos derretimos con la literatura inglesa del SXIX, así que esperamos como agua de mayo Literatura Inglesa II, con esos maravillosos títulos: “Jane Eyre”, “Pride and Prejudice”, “Great Expectations” y otras maravillas varias que nos esperan. El caso es que al final, no sé cómo, acabamos hablando de series de televisión que no deberíamos perdernos, en esto Virginia es la experta. Luego sí se trata de música, ahí estoy yo, tenéis que ver la ópera Iolanta, esa maravillosa historia de una joven que no sabe que vive en la oscuridad, porque no sabe que existe la luz, es ciega, pero ella no lo sabe. Y Aida nos contó como eran sus viajes alrededor del mundo, cuando trabajaba en una gran empresa, y por supuesto también habló de esos libros que han marcado su vida, por algo somos estudiantes de filología inglesa, porque nos encantan los libros. Entonces de repente, yo dejo caer que todavía no he leído  “Cien años de soledad”, y estalla la tormenta: ¿Cómo?, ¡pero eso no es posible!, ya lo estás leyendo, si no lees “Cien años de soledad” es que como si no hubieras leído nada, es un clásico de la literatura en español, luego están El amor en los tiempos del cólera, y varias  obras imprescindibles, pero esa la tienes que leer ya.

Así que he prometido que esta misma tarde, aprovechando que hace buen tiempo, iré a leer al parque Cien Años de Soledad, para no seguir en la oscuridad más absoluta.

Gracias chicas por esta velada tan maravillosa, a las demás compis os esperamos para la próxima.
 PD. Como os dije ayer yo no tengo negro, palabrita de niño Jesús, que todo esto lo he escrito yo solita, besos a todas. Y para ir poniéndoos en situación, os dejo con el arioso de Iolanta del que tanto os hablé ayer, espero que os guste.Y esta es la maravillosa Anna Netrebko, que vende su voz, no otras cosas, porque ella lo vale, no como esas otras, que a nosotras no nos aportan nada.



sábado, 15 de junio de 2013

El Amante, Marguerite Duras

Todo empezó con una frase: “Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde”, mi amiga Mary Mar Camino de Confesionesde una Community Manager y El desván de las mariposas, dio por sentado que yo sabía de sobra quien había escrito esa frase. Sin embargo, yo no tenía ni idea, me sonaba de algo, pero no estaba segura, así que corrí rauda y veloz a buscar en Internet la frase en cuestión, y descubrí a a Marguerite Duras. Como no podía ser de otra manera, le confesé a Mary Mar que había hecho trampa, y no me había leído el libro, entonces ella me dijo que se trataba de El Amante, “tienes que leerlo, te va encantar”, me dijo. Así que le prometí que en cuanto acabara los exámenes me pondría con él. Encontré el libro en cuestión, y me puse a leerlo presta y deseosa, y cuando estoy a punto de terminarlo, me doy cuenta de que me he equivocado de libro, estaba leyendo El Amante de la China del Norte, que retoma la historia de El Amante. ¡Ay madre!, ¡menudo lío!, y Mary Mar esperando la crónica.
 Claro, ya había sucumbido ante los encantos literarios de Duras, la historia atormentada de la niña ya me había enganchado, así que corrí rauda y presta en busca del libro correcto. Como no podía ser de otra manera, lo devoré. La historia es tan conmovedora como desgarradora, hay momentos en los que no puedo evitar sentirme identificada con la chiquilla, y hay otros en los que su dolor me llega tan hondo, que pienso que no voy  a poder seguir respirando. Como ella lloro, por un amor que no pudo ser, que no me quiso mirar, que no me quiso entender. Lloro con esa niña que vive un amor prohibido, que mantiene una relación de amor odio con su madre, y que no puede evitar dejar de amar a ese hermano pequeño, sin el que no sabe vivir. Al igual que ella yo también me he sentido alguna vez fuera de lugar, que no pertenecía a ningún sitio, y me he encontrado igual de sola que ella. He buscado una mano amiga  a la que poder aferrarme cuando todo se derrumbaba a mi alrededor, por suerte yo sí la encontré.


Entonces me pregunto, ¿quién fue Marguerite Duras? ¿Por qué no la había descubierto hasta entonces? Consulto la wikipedia, ¡qué gran invento!, y descubro que nació en Saigón, y que pasó la mayor parte de su infancia en la Indochina francesa, lo que marcó para siempre su carácter y su forma de ser. Los parajes en los que creció aparecen reflejados en muchas de sus novelas, así como su atormentada vida, con una madre que no fue capaz de amarla, y un hermano mayor abusón y estafador, que fue la causa de muchos de sus desvelos y de los de su madre. Sigo indagando, y además, descubro que fue directora de cine, guionista, ¡nada se le resistía! Pero, además, se unió a la resistencia francesa en tiempos de la ocupación nazi, por lo que estuvo a punto de ser deportada a un campo de concentración, la actuación de François Mitterand fue providencial. Sin embargo, su esposo sí que fue deportado, por lo que ella, que había pensando en divorciarse, se  ocupó y cuidó de él cuando regresó enfermo y no tenía a donde ir. Su vida merece mucho más que una entrada en este blog, da para escribir una novela y dirigir una película, es de esas mujeres que dejan huella, sus palabras calan hondo, y sus personajes atormentados y solitarios, podrían ser nuestro propio reflejo en el espejo. ¿Quién no ha sentido miedo alguna vez?, ¿quién no ha sentido que la vida se le está escapando entre los dedos? ¿Quién no ha querido salir corriendo alguna vez? Sin duda todos y cada uno de nosotros nos hemos sentido así alguna vez, hemos estado en la más absoluta oscuridad, pensando que jamás volveríamos a ver la luz. Por suerte siempre hay alguien dispuesto a encender una vela para guiarnos. Yo os encontré a vosotros, a Mary Mar, a Lidia, Emma, Laura, pero también a las chicas de la UNED, a ti que me escuchas aunque a veces me ponga tonta, mis hermanas, y la gente del coro. Tengo el blog, que es parte de mi alma, y así encuentro y descubro mi propia voz.
Cierro el libro, miro hacia la ventana y veo los mismos edificios de siempre, pero hoy tienen otra luz, que sale de mí, la veo, y me doy cuenta, de que aun es pronto en mi vida, y por supuesto no es demasiado tarde. La vida me espera y yo pienso salir afuera a vivir como nunca lo he hecho antes.


Gracias Mary Mar, gracias Marguerite Duras, mi vida ya no volverá a ser la misma.

No os puedo dejar sin música, así que he pensado en Édith Piaf, esa mujer que también tuvo una vida atormentada, salpicada de momentos de soledad y desamor, que al igual que la pequeña de la novela, tan solo buscaba ser amada.


domingo, 9 de junio de 2013

Esperando a que salga el sol de nuevo

Ahora por que por fin acabo los exámenes resulta que se pone a llover de nuevo, parece que la lluvia se quiere quedar para siempre en nuestras vidas y no nos da una tregua, ¡con las ganas que tenemos de sol en Asturias! Pero como nada podemos hacer lo mejor es tomarse las cosas con calma y esperar a que pase el chaparrón, nunca mejor dicho.

Podría hablaros de muchas cosas, que voy llevando mejor la pérdida, que he salido bastante contenta de los exámenes, ahora a ver que dice el Equipo Docente, que tengo muchas ganas de tomarme unos días de vacaciones, ¡hay tanto que me gustaría contar!

Pero, resulta que hace un par de días, mientras repasaba para mi último examen, reparé en un blog de un maestro que contaba una historia que me llegó al alma, posiblemente porque es una historia tan común en estos convulsos días que no pude evitar sentir una profunda amargura.
Se trata de la historia de un alumno, pero no un alumno más, sino alguien especialmente brillante, que no faltaba nunca clase y se esforzaba siempre por sacar la mejor nota, que pertenecía a dos asociaciones de divulgación científica...  Siempre que podía llevaba la cámara de fotos al laboratorio de prácticas, para enseñarle a sus padre, hermanos y amigos lo que hacía en la universidad. Un alumno brillante sin duda, quizá un futuro genio, alguien destinado a descubrir grandes cosas en el nombre de la ciencia, y a hacer de este ingrato mundo un sitio mejor. Pero, he aquí que las cosas no siempre salen según lo previsto, y a veces los mejores, los que de verdad tienen algo que aportar se quedan en el camino, así es este injusto mundo que hemos construido, o mejor dicho, así de injusta es la vida que nos quieren imponer. Pues este muchacho al quedarse a las puertas de la matrícula de honor el año pasado, lo que le habría servido para tener una asignatura gratis, no ha podido costearse la matrícula y sus sueños han quedado aparcados, al menos hasta que vengan tiempos mejores, que esperemos que vengan pronto. Han acabado con sus sueños de la peor de la maneras, pero al mismo tiempo creo que nos están privando a todos del talento de alguien que estaba destinado a mejorar nuestras vidas, pues eso es lo que trata de hacer la ciencia, mejorar nuestras vidas.

A mí también me denegaron la beca hace unos meses, pero no me rendí, afortunadamente todavía me puedo costear el precio de la matrícula, por lo que no podrán acabar con mis sueños tan fácilmente, pero por desgracia hay muchos jóvenes que no tienen esa suerte y se ven forzados a abandonar sus sueños. No es justo, la educación debería estar al alcance de todos, especialmente al alcance de muchachos tan valiosos como este, debería ponerse todos los medios posibles para que gente con tanto talento no se quede fuera del sistema, y sin embargo lo único que hacen es ponernos trabas.
 Todo se derrumba y parece que a nadie le importa, quienes deberían hacer algo se limitan a poner parches y con eso creen que se arregla todo, pero no es así, a la gente de a pie cada día se le hace más cuesta arriba esta situación. Nos dice que pronto veremos los frutos de tanto recorte, pero no es verdad, no se ve ni por asomo que esta situación esté mejorando, de momento para lo único que está sirviendo es para que se acreciente más la brecha entre ricos y pobres.

A veces tengo la sensación de que nos quieren embrutecer, para que no nos demos cuenta de lo que están haciendo con nosotros, por eso nos suben el IVA al 21% en cultura y las tasas de las matrículas cada día están más caras. Pero conmigo no lo van a lograr, yo no pienso dejar mis sueños aparcados otros dieciocho años, y desde luego voy a pelear con uñas y dientes por lo que creo que me pertenece, nadie me va a amargar este precioso momento que estoy viviendo, y me gustaría que fuera así para todo el mundo.


Mi último examen ha sido el de Mundos Anglófonos, que me ha hecho descubrir el New Deal de Roosevelt, destinado a paliar el sufrimiento causado por la Gran Depresión en los años treinta en Estados Unidos. Roosevelt rescató a la gente, a los que no tenían nada y hacían cola en los comedores sociales, no a los bancos, a los que acusó de ser los culpables de tan grave situación, pero aquí no tenemos ningún Roosevelt, y no solo los culpables siguen tan campantes, sino que somos las personas quienes tenemos que pagar su desmanes. ¿Cómo vamos a confiar en quienes nos están arrebatando todo?, se ha dicho por activa y por pasiva que esto es culpa de todos, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que hemos gastado más de lo que teníamos. Señores, eso no es verdad, yo no he vivido por encima de mis posibilidades, ni mis padres, ni los padres de este chico, este país está lleno de gente honrada y trabajadora que quiere sacar a su familia adelante, que han pasado los mejores años de sus vidas trabajando para que a los suyos no les faltara de nada, y por culpa de unos irresponsables, que además son unos ineptos se quedan sin nada, ¡ya está bien! Hagan algo de una vez, y que no sigamos pagando el pato los de siempre, que ya estamos hartos de escuchar la misma canción.


Os invito a que leáis la historia de este chico, seguro que no podéis dejar de conmoveros igual que yo, el título de la entrada no puede ser más explícito y cierto. Y como no me gusta terminar así, me gustaría regalaros alguna pieza de música de esas que me gustan a mí, El Verano de Vivaldi, a ver si por fin se atreve a asomar, que ya tenemos ganas de que salga el sol de nuevo, en todos los sentidos.