miércoles, 28 de agosto de 2013

En recuerdo de mis abuelos

Hoy es San Agustín, una fecha que tiene mucho significado en mi familia, ya que tal día como hoy nacieron mi madre y mi abuela materna, y además era el santo de mi abuelo que se llamaba Agustín. Por eso estos días de verano me están resultando un poco melancólicos, con tantos recuerdos brotando de nuevo en mi memoria.
Hace hoy un año nos reunimos toda la familia para festejar el noventa cumpleaños de mi abuela, como os podréis imaginar fue una velada inolvidable en la que la protagonista disfrutó como nunca, sintiéndose la reina de la ocasión y sonriendo como hacía tiempo que no la veía sonreír. Decir que disfrutó de aquella reunión familiar es poco, se hizo fotos con todos, y nos abrazó y nos besó infinidad de veces. Entonces no sabíamos que sería la última reunión familiar pero intuíamos que ya no habría muchas más oportunidades como esa, así que la disfrutamos al máximo, y yo nunca olvidaré que se empeñó en sentarse a mi lado, cuando todos habían dispuesto que ella ocupase la cabecera de la mesa.
El tiempo pasa y hoy esa reunión familiar con mi abuela como protagonista es solo un recuerdo entrañable, de esos que se atesoran en la memoria y salen siempre a colación cuando nos embarga la emoción al acordarnos de aquellos que ya no están entre nosotros. Nos quedamos con los besos y los abrazos, las muchas sonrisas que nos regaló y con todos los recuerdos de toda una vida en la que hubo cosas buenas y malas, pero fue una vida plena y larga en la que tanto amor nos regaló.
Hoy mis abuelos ya no están entre nosotros, quizá me observen desde alguna estrella, pues dicen que somos polvo de estrellas. O por ventura serán ellos los que me iluminen para que así brote esa luz que dicen que emano. O tal vez suceda como decían los romanos, y ahora convertidos en mis manes, guardianes de mi vida, velan por mi bienestar, acompañando con su presencia invisible mis titubeantes pasos en este camino que he elegido.
Quedan los recuerdos de los paseos por el paseo marítimo de Candás, por el que tantas veces caminó mi abuelo, o los bailes en la plaza de la Baragaña los días del Cristo. Tampoco faltan los recuerdos de aquellos domingos en San Antonio, disfrutando del sol asturiano, días muy felices que ahora forman parte de mis mejores recuerdos, y que sé que siempre me acompañarán, guardados para siempre en el baúl de mi memoria.
Nunca olvidaré las bromas de mi abuelo, ni de las veces que fue a casa Crista a comprar cigarrillos a escondidas de mi abuela, como tampoco podré olvidar las broncas de mi esta al enterarse.
Yo que fui la primera nieta me sentí siempre muy unida a ellos, dice mi madre que mi hermana María y yo no salíamos de su casa, y así crecimos entre Candás y Gijón, amando ambos lugares por igual.  Si Machado decía en aquellos versos inolvidables: “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla”, la mía son recuerdos con el olor a salitre del muelle de Candás. Mis recuerdos saben también a sardinas asadas cada primero de agosto, y a bollos preñados el día de San Antonio, para después endulzarlos con el sabor de las marañuelas de Candás.

En los alrededores del Faro de Candás he vivido algunos de los mejores momentos
de mi infancia. Os invito a visitar un blog donde he podido encontrar muchas
cosas que no sabía de su historia 
                       


Los abuelos se van, pero nos dejan los mejores recuerdos para que de esta manera jamás nos olvidemos de ellos, y así donde quiera que vayamos su presencia siempre nos acompañará, por eso hoy este post está escrito en recuerdo de los míos.
La foto del faro de Candás la he sacado de un blog muy interesante que nos explica algo más de la historia de este faro, os invito a que os paséis a echar un vistazo, seguro que os resultará de gran interés.

Y para honrar la memoria de mis abuelos hoy he decidido compartir una pieza musical interpretada por Victoria de los Ángeles, una de las más grandes sopranos que dio este país para el  mundo entero. Espero que os guste.


martes, 27 de agosto de 2013

Alto y claro: No vamos a ser portada de los lunes al sol

Hoy estaba pensando en escribir un nuevo post, pensaba en lo triste que estamos todos en Gijón estos días por no poder disfrutar del verano en La Cuesta del Cholo, como toda la vida se hizo. Las ordenanzas municipales para controlar el dichoso botellón han puesto punto y final a una costumbre de muchos años, así que para muchos el verano en mi ciudad ya  nunca será lo que era. Sin embargo, hoy en mi timeline de Facebook me he encontrado una vez más con mis amigos de No quiero ser portada de los  lunes al sol, y han conseguido que la sonrisa aflore a mis labios.

Que la iniciativa va viento en popa es un hecho, entrevistas de radio y artículos de prensa dan fe de ello. Pero claro, había que darle un nuevo giro a la iniciativa, porque si hay algo que nos caracteriza, y yo me incluyo aunque no forme parte directa de esta idea, es que somos personas inquietas que no podemos quedarnos de brazos cruzados, siempre necesitamos ir más allá. Por eso mis amigos han ideado una nueva sección en la que todos podemos colgar nuestros vídeos para de esta manera llamar la atención de reclutadores, porque no puede ser que tanto talento siga desperdiciado en esta España caótica que nos han dejado. Con este nuevo frente que nuestros amigos abren, y que está abierto a todos nosotros, nos ofrecen la oportunidad de expresarnos para así reivindicar nuestro papel en una sociedad que nos está intentando relegar. Todos queremos lo mismo: volver a trabajar, un fin para el que nos seguimos esforzando sin descanso, porque si hay otra característica que tenemos todos en común es que no nos rendimos, ¿verdad?

Estos chicos no van a parar y lo harán por
todos nosotros

Formamos parte de una generación a la que le han puesto las cosas muy difíciles, después de años de duras reivindicaciones y de mucha lucha, la generación de nuestros padres consiguió grandes avances, que hoy en día en cuestión de muy poco tiempo han sido pisoteados. Todos despertamos un día para ver como nuestras ilusiones habían desaparecido, pisoteadas por una crisis en la que no hemos tenido parte, y por unos gobernantes que solo buscan llenar sus bolsillos a  nuestra costa. Sin embargo, nosotros no nos rendimos, seguimos trabajando día a día por hacer realidad nuestros sueños, esforzándonos por salir del pozo en el que hemos caído y recordando a los de arriba que seguimos aquí y no vamos a abandonar nuestra lucha. No pararemos hasta que alguien nos escuche y nos de la oportunidad que merecemos.

Hemos pasado todos por momentos malos, a veces nos hemos dejado llevar por la angustia y la desesperación, y en algunos momentos hemos pensado en tirar la toalla, pero sin embargo no lo hemos hecho, seguimos aquí de pie luchando por lo que es nuestro. Nos han arrebatado mucho, pero no podrán arrebatarnos jamás las ganas de salir adelante ni nuestras ilusiones. Todos soñamos con un futuro brillante, en el que somos dueños de nuestras vidas sin temer al mañana, pues bien, yo estoy segura de que ese futuro llegará, no nos lo van a arrebatar porque de todo se sale.
Somos decididos y valientes, y aunque a veces nos ponen zancadillas seguimos luchando por nuestro futuro, porque es nuestro y nadie tiene el derecho de arrebatarnos nuestros sueños. Seguimos aquí al pie del cañón, porque si hay algo que tenemos claro es que No vamos a ser portada delos lunes al sol, y eso es algo que decimos alto y claro.


Os invito a que paséis por la página de No quiero SerPortada de los lunes al sol, allí os contarán como formar parte de la iniciativa. Por cierto también han estrenado página en Pinterest a la que también os quiero invitar.

Y para terminar os dejo con un vídeo musical de alguien que ya conocéis mucho: Anna Netrebko, Canción para la  luna de Dvorak habla de sueños y esperanzas, una hermosa melodía que me inspira en muchas ocasiones, espero que a vosotros también os inspire. 


miércoles, 21 de agosto de 2013

Mary Shelley y Frankestein

Este extraño verano que estamos viviendo en Asturias me está sirviendo para ir adelantando las lecturas del curso que viene, ya sabéis, no quiero que me pille el toro, así que  ya me he puesto manos a la obra porque el tiempo luego no corre, vuela. Una de las novelas que he leído con ese fin es Frankestein de Mary Shelley, que me ha sorprendido muy gratamente, ya que he descubierto en ella una lectura apasionante, en la que su autora refleja los peores vicios del ser humano, así como sus más profundos miedos y anhelos.

La historia de la criatura creada por el Victor Frankestein, a quien su propio creador desprecia y repudia, es realmente conmovedora. Mezcla de novela gótica y romántica expone lo peor del ser humano, así engaños, traiciones y asesinatos aparecen reflejadas en el siniestro personaje, quien llevado por la desesperación comete los crímenes más abominables para después culpar a otros, tal y como ha aprendido del ser humano. La criatura tan solo busca una mano amiga, un poco de amor en el infierno de su soledad, y cuando hace el bien es apedreado. Es diferente, lo que hace que sea temido por aquellos a quienes anhela amar, y de esta manera repudiado y resignado a su suerte decide vengarse en la persona de su creador, aniquilando aquello que le es querido. Se trata de una novela impregnada de sufrimiento y dolor, pero también de amor y odio, ya que la criatura busca desesperadamente ser amada, para después revolverse contra su propio creador, quien tras  darle la vida le vuelve la espalda, al igual que los demás. Esta sería entonces la historia de todos aquellos que alguna vez en su vida se han sentido solos y despreciados, reducidos al ostracismo y relegados por una sociedad que no acepta las diferencias, y que a menudo carece de humanidad. Nos  consideramos  los seres más evolucionados de la creación, y sin embargo mentimos y engañamos, y con frecuencia el ser humano es capaz de los crímenes más atroces.
Y qué podría deciros yo de Mary Shelley, que fue además de una gran escritora, una mujer excepcional, feminista al igual que su madre Mary Wollstone Craft, sobresale entre las mujeres de su generación  tanto por sus ideas políticas, de corte liberal, como por su obra literaria, que en el caso de su más famosa novela es excepcional.
Hija de la feminista radical Mary Wollstonecraft, quien merece una entrada aparte, recibió una esmerada educación y fue alentada a seguir las inclinaciones políticas liberales de su padre, el filósofo William Godwin. Desgraciadamente su madre falleció pocos días después de su nacimiento, por lo que la pequeña y su medio hermana Fanny fueron criadas por su padre, quien más tarde contrajo matrimonio con Mary Jane Clairmont, con quien Mary Shelley mantuvo una tensa relación.
Su casa era el centro de reunión de intelectuales y políticos liberales, que más tarde influirían en su obra, así Mary vivió rodeada de grandes escritores como Lord Byron, con quienes mantenía una estrecha relación de amistad y camaradería.
Con tan solo diecisiete años Mary se enamoró del poeta Percy Shelley, ferviente seguidor del padre de su padre, cuando este aun estaba casado. Juntos se embarcaron en un viaje por Europa hasta que finalmente acuciados por las deudas debieron regresar a Inglaterra. Mary tuvo varios hijos que fallecieron, solo el tercero de ellos logró sobrevivir, lo que la sumió en una profunda depresión, que influyó en gran manera en su obra.
No tengo miedo y por tanto soy poderosa
Una gran frase que pienso aplicar en mi vida

Hasta 1970 Mary Shelley era reconocida casi exclusivamente por sus esfuerzos para dar a conocer la obra de su marido, sin embargo hoy en día la calidad literaria de su obra ha sido reconocida tal y como se merece.  Escribió diversas novelas históricas, tratados y ensayos filosóficos, así como historias cortas. Todas estas obras están impregnadas de las ideas feministas y liberales de una gran mujer que sin duda se adelantó a su tiempo. Mary Shelley es de esas mujeres que deberían ser fuente de inspiración para todas las mujeres, lejos de las figuras extravagantes y vacías de personalidad que nos tratan de imponer como modelo a seguir, al menos yo tengo claro en quien me debo inspirar.


Y para terminar mi entrada de hoy os dejo con una pieza musical de otra gran mujer Clara Schuman en la voz de Diana Damrau, espero que os guste.


domingo, 18 de agosto de 2013

La maternidad en Liberia

Me decía un amigo hace unos días que tengo una sensibilidad especial, algo que me hace diferente, y debe de ser verdad, porque a menudo me sobrecojo cuando veo las noticias, especialmente aquellas que me recuerdan la existencia de otros lugares en los que la vida es un deporte de alto riesgo.
Así esta mañana de domingo mientras desayunaba veía un programa en la BBC titulado El lugar más duro para ser  una matrona, y una vez más no pude evitar sentir un escalofrío al comprobar lo difícil que es algo tan natural y bonito como dar a luz en algunos lugares.
Suzanne Saunders-Blundell es una matrona británica que se trasladó a Liberia para ayudar y enseñar a las matronas de ese país, quienes a menudo ven morir a las madres y a sus bebés debido a la falta de medios y a las duras condiciones de vida en ese país. Muchas veces las madres no tienen tiempo de llegar al hospital, por lo que son atendidas por gentes del lugar, tal y como lo han hecho siempre, que desgraciadamente no tienen ningún conocimiento médico. Así es habitual que muchas madres mueran en el parto, al igual que sus bebés, de esta manera un momento tan hermoso como dar a luz se convierte en una experiencia terrible y temible. Las matronas se ven impotentes, como se vio la propia Suzanne al no poder evitar la muerte de una joven que había intentado abortar por sus propios medios, su demora en acudir a un centro médico hizo que la infección causada por el aborto clandestino le costara la vida. En ese momento la matrona británica se sintió absolutamente sobrecogida, “nunca he visto a nadie morir”, decía, “era como si casi estuviera muriendo enfrente de nosotros”. Lo que para nosotros y la propia Suzanne es un auténtico horror es algo habitual en Liberia, allí la vida y la muerte penden de un mismo hilo, que con frecuencia se rompe por falta de medios y medicinas. Ver morir a una persona después de haber hecho todo cuanto está en sus manos puede ser frustrante a veces, como afirmaba Lucy, la más veterana de  las matronas, pero al no haber nada más que puedan hacer necesitan seguir adelante con su trabajo sin mirar atrás.     
Allí los bebés prematuros eran envueltos en papel de aluminio, a pesar de contar con una incubadora donada por UNICEF, que desgraciadamente ninguna matrona sabía utilizar, pero allí estaba Suzanne, para enseñarlas a hacerlo. Sin embargo, a pesar de las duras condiciones de trabajo, esas mujeres aman su trabajo y lo hacen convencidas de que están haciendo algo importante, algo que quizá nos falta a nosotros, que tantas veces nos vemos obligados a hacer aquello en lo que no creemos, pero poco más podemos hacer, tenemos que comer, ¿verdad?

No se me escapa que la joven del reportaje murió al tratar de abortar por sus propios medios, lo que hace necesario leyes pro-aborto que eviten esas prácticas ilegales que cuestan la vida a tantas mujeres. También es necesaria la prevención, pues muchas de esas mujeres tienen más hijos de los que realmente pueden mantener, una de esas madres llegó a rogar a Suzanne que se llevara a alguno de sus hijos, lo que nos da una idea de sus desesperación. Traer hijos a este mundo es algo muy hermoso, pero traer hijos al mundo para que pasen hambre y  mueran de inanición es terrible.

Ser madre es una experiencia muy hermosa
sin embargo en África es algo muy duro también

Nosotros lo tenemos todo, estamos viviendo una crisis económica terrible, y no nos damos cuenta de ello. Nos lamentamos y pensamos que nuestras vidas nunca volverán a ser las mismas, no tenemos la culpa de lo que ha pasado, la gran mayoría de nosotros no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, cantinela que hemos oído demasiadas veces en los últimos tiempos.
Nos vemos incapaces de seguir adelante y nos olvidamos de lo que realmente merece la pena, porque lo tenemos todo en realidad y quizá lo hemos dado todo por supuesto. Yo he aprendido que cuanto necesito está a mi alcance, no me hace falta tener un armario ropero como el de las chicas de la tele, ni quiero convertirme en un icono de estilo. Tampoco me hace falta salir a cenar todas las noches, y me conformo con un sándwich en buena compañía, después la película de todos los sábados convierte una velada muy simple en algo extraordinario. Además aquí en Asturias tengo los mejores paisajes para pasear, como los acantilados de la Providencia. Tengo un techo sobre mi cabeza, y sé que si tengo algún problema de salud mi médico de cabecera pondrá todos los medios a su alcance, que son muchos, a mi disposición, no necesito nada más.


Me gustaría poder cambiar el mundo, pero sé que no puedo, pero mientras exista gente como Suzanne me quedará la esperanza de que eso sí es posible, y con eso me basta. Dicen que soy muy valiente, tal vez sea cierto, pero creo que Suzanne es mucho más valiente que yo, porque después de la experiencia vivida en Liberia ha viajado a Nepal y a Tanzania para ayudar a mejorar las cosas, y de esta manera ha llevado esperanza a lugares donde quizá ya no la había.

Os dejo un enlace donde podéis leer todo sobre la experiencia de Suzanne en Liberia.

Y para terminar os dejo con una de las voces más hermosas de África, mujer y luchadora Cesarea Èvora, que nos dejó hace poco tiempo pero nos legó su hermosa voz con la que cantó a un continente lleno de color y luz, pero también de miserias y tinieblas.


martes, 13 de agosto de 2013

Con las chicas de Bruno Salvadori Lions Fundación en la feria

El pasado sábado fui a la Feria de Muestras de Asturias con mi hermana María, cita a la que procuramos no faltar todos los años y que disfrutamos a pesar del calor. El caso, es que allí me encontré a las amigas de la Fundación Bruno Salvadori que al igual que el año pasado estaban allí intentando recaudar fondos para sufragar los gastos de La Casa de la Vida. Como era de esperar se alegraron mucho de verme, y yo de verlas a ellas, porque con el curso y otros acontecimientos familiares las tenía un poco abandonadas, aunque no he dejado de acordarme de todas ellas en estos días.

Pero lo que realmente me sorprende de ellas, además de su vitalidad, de la que ya os he hablado en otras ocasiones, es su creatividad, porque ellas no se conforman con vendernos lotería de Navidad, o un pin rosa para llevar cerca del corazón. Además han diseñado unos bolsos preciosos, yo ya me he comprado uno para salir a pasear por las tardes de este verano tan raro que estamos teniendo en Asturias. También han creado unas bolsistas preciosas para guardar los pañuelos de papel, o lo que a nosotras se nos antoje.


Pero claro, si hay algo que me gusta de estas chicas es la forma en que se aferran a la vida y acogen a todo aquel que lo necesite, como siempre dice Guadalupe aquí estamos para ayudar a quien le haga falta, ¡faltaría más! Por eso es importante que les mostramos nuestro apoyo, ya que sin él no podrían sufragar la casa y todas esas actividades tan necesarias para quienes pasan por algo tan traumático como es un cáncer de mama. Han decidido no dejarse vencer por la enfermedad, y todas ellas la han dejado atrás, afrontándola con entereza y ganas de salir adelante, porque cuando la vida te da una segunda oportunidad hay que vivirla con más energía que nunca, dando gracias cada día por seguir ahí. Además ellas han decidido compartir su experiencia para dar ánimos a quienes están pasando por la enfermedad en estos momentos, cáncer de mama no significa muerte, ahora la cirugía y los tratamientos han evolucionado a pasos agigantados y la esperanza de curación es mucho mayor. Además los cirujanos tienden a ser más conservadores y no siempre es necesario someterse a una mastectomía, tan temida por la gran mayoría de las mujeres. Además, si este fuera el caso siempre se puede optar por la reconstrucción, como han hecho muchas mujeres afectadas por esta enfermedad.

Se ha hablado mucho en estos últimos días de Angelina Jolie, sin embargo, desde mi modo de ver ella no es tan valiente como Guadalupe, Conce, Carmen, Yolanda y todas estas chicas que he conocido en la Casa de la vida, quienes demuestran día a día su valentía, y desde el cariño y la solidaridad nos muestran el camino a seguir. Ellas sí que son valientes, y desde luego si algún día tengo la desgracia de pasar por esa enfermedad estoy segura de que serán mi mayor apoyo.

El próximo día 15 volverán a estar en el Pabellón Central en la Feria de Muestras de Asturias, con su mejor sonrisa y sus ganas de vivir, así que ya lo sabéis, pasad a saludarlas, estarán encantadas de charlar un poquito con todos vosotros.

Y para despedirme de todos vosotros os dejo con una de mis canciones favoritas de Lorena Mckennit: The lady of Shalott, espero que os guste.


viernes, 9 de agosto de 2013

Sueños de libertad de expresión

Hace un par de días hablaba de sueños, de la importancia que tienen en nuestras vidas, y os aconsejaba que cuando uno de esos sueños se os rompe busquéis otro, no os lamentéis de vuestra mala suerte, porque seguro que habrá algo nuevo esperando en el camino. Entonces he reparado en un par de historias muy duras que me han descubierto los chicos de Amnistía Internacional, a quienes sigo a través de la red. Se trata de la historia de Amina, de la Asociación Femen en Túnez, y Raif Badawi, quienes se enfrentan a penas de cárcel muy severas por ejercer su derecho a la libertad de expresión.

Amina escribió en la tapia de un cementerio la palabra Femen, como medida de protesta ante la manifestación en contra de los derechos de las mujeres realizada por un grupo radical tunecino. Esto le acarreó graves consecuencias, ya que fue sometida a un juicio sumarísimo en el que fue acusada de difamar a un funcionario, al que ella había acusado de maltrato, si bien esta acusación fue desestimada, por desgracia Amina podría ser condenada a dos años de cárcel por profanar un cementerio.
Por su parte Rai Badawi, escritor y activista de Arabia Saudí, ha sido condenado a siete años de cárcel y seiscientos latigazos, por expresar sus ideas de manera pacífica. El único delito de este escritor es haber abierto un foro online en el que se expresan de manera libre y pacífica comentarios anónimos, expresando en la mayoría de los casos deseos de apertura y liberalismo en un país que vive anclado en el feudalismo. Dichos comentarios han sido considerados ofensivos por las autoridades religiosas de ese país, lo que ha llevado a una condena injusta que viola completamente la Declaración de los Derechos Humanos, en pocas palabras, es una aberración que espero no se lleve nunca a cabo.

Amina y Raif sueñan con vivir en un país libre de las ataduras del fundamentalismo religioso, en el que todos los seres humanos tienen un nombre y los mismos derechos, en el que nadie es castigado por ejercer su derecho a la libertad de expresión. Amina sueña con un país en el que las mujeres puedan pasear libremente por sus calles, sin sufrir las iras de los dementes religiosos que las oprimen, donde ser mujer no implique ser ciudadanas de segunda clase y formen parte de una sociedad que no es excluyente. Raif sueña con una Arabia Saudí más abierta, en la que cada cual pueda expresar libremente sus ideas, y todos los seres humanos tengan los mismos derechos, así las violaciones de los derechos humanos dejarán de repetirse diariamente, y hablar libremente no significará una condena de siete años de prisión y seiscientos latigazos.

Tiene razón Mafalda, hasta el perro tiene
derecho a expresarse ;-)

Yo también sueño con un mundo así, pero a veces los sueños parece que se nublan y se convierten en pesadilla, al menos así debe ser para estas dos personas, y por desgracia no son los únicos, espero que los sueños de libertad de expresión lleguen a cumplirse algún día.

Y para terminar os dejo con la música de Prokofiev, quien en su día sufrió en sus carnes, al igual que su esposa las iras de un régimen dictatorial que consideró su trabajo subversivo, sin embargo, su música llegó lejos y hoy en día es considerado uno de los mejores compositores de la historia.


miércoles, 7 de agosto de 2013

Que no os arrebaten los sueños

Hoy mientras caminaba por la calle Covadonga camino de mi casa me encontré con Eduardo, una persona maravillosa con mucho talento a quien conocí hace algo más de dos años en un curso en Dicampus. Me preguntó cómo estaba y yo le respondí que muy bien, que estoy muy feliz porque los proyectos que me he propuesto en este último año están saliendo muy bien, ya tengo el primer curso de la universidad superado y ahora me preparo para iniciar el segundo. Para Eduardo, que me conoció hace un par de años en un curso de programación que me trajo más de un quebradero de cabeza, pero del que no me apeé porque yo soy de las que no se rinden, verme tan contenta y entusiasmada fue toda una sorpresa. Me comentaba que en el autobús no ve más que caras tristes, parece que la gente está dejándose llevar por el pesimismo de la situación económica actual y no ven salida, y este ambiente de tristeza general se contagia y así parece que la alegría se ha desterrado para siempre de nuestras calles.
Sin embargo, yo le comentaba a Eduardo que lo bueno de vivir momentos como este es que aprendemos a conocernos mejor, y de esta manera sacamos lo mejor de nosotros mismos. Son tiempos duros, pero yo he decidido retomar las riendas de mi vida y recuperar el tiempo perdido, lo que me está proporcionando grandes alegrías. He decidido dejar atrás el miedo y la tristeza que producen tanta incertidumbre, yo sé que hay luz al final del túnel, y que sí hay futuro, por mucho que ahora nos parezca imposible. Como me decía Eduardo lo mío es comunicar, y de esta manera he encontrado mi camino, que voy desarrollando en este blog y en mi carrera universitaria, que tantas alegrías me está dando.

Lo que quiero decir con todo lo anterior es que todos tenemos algo en lo que destacamos, aunque a veces no lo sepamos, y son momentos como el que estamos viviendo los que nos ayudan a averiguar en qué somos buenos. Debemos emplear nuestro tiempo y energía en desarrollar esa capacidad que nos hará brillar por encima de los demás, y de esta manera iremos superando el miedo al porvenir, porque ese porvenir lo estaremos construyendo nosotros mismos.

¿Quién no tiene algún sueño roto?, ¿quién no intentó volar más alto para darse cuenta de que tenías las alas rotas? Todos alguna vez hemos sufrido algún desengaño, sin embargo tenemos la capacidad de salir adelante, y podemos volver a soñar con alzar el vuelo, porque como le decía a un buen amigo este fin de semana: si uno de tus sueños se rompe no pasa nada, inventa otro y así hasta que uno se haga realidad. Me he caído muchas veces, pero siempre he sido capaz de volver a ponerme en pie, y no importa las veces que me vuelva a pasar, siempre me volveré a levantar, y si yo puedo vosotros también. Así que si tenéis algún sueño roto no os preocupéis, inventad otro, que no os detengan, seguid adelante porque no habrá crisis económica capaz de acabar con todos vuestros sueños. Si os caéis volved a levantaros, y si tenéis que caminar con muletas durante un tiempo hacedlo, y con esto me refiero a los amigos y la familia, que siempre están ahí para lo bueno y lo malo.
La crisis pasará porque nada es eterno, así que la mejor manera de sobrellevarla ahora mismo es seguir creyendo en que tenemos un mañana, que por muchas veces que nos rechacen en una entrevista, haber estado allí ya es algo positivo, significa que alguien le ha llamado la atención vuestro talento. 
Un día nos levantaremos y la crisis habrá pasado, así que aprovechad el momento para descubrir aquello en lo que seáis buenos, para que cuando ese día llegue estéis listos para dar vuestra mejor versión de vosotros mismos, y no os olvidéis de sonreír, o como dice mi amigo Alberto Barranco de sumar. Que nadie os arrebate las ganas de seguir luchando, como dice el amigo Fernando, que espero que esté ya plenamente recuperado, que no os detengan.
No dejéis de creer en el mañana


Alguien me ha dicho hace poco que estoy en una proyección ascendente, que no paro de crecer y que algún día voy a ser muy grande, yo le respondo que no tengo grandes sueños ahora, pero de lo que sí estoy segura es de que nadie me va a arrebatar los sueños esta vez, y a vosotros tampoco.

Para ver si levantamos esos ánimos he decidido compartir con vosotros un vídeo de la maravillosa Lucía Popp acompañada de Plácido Domingo. Espero que os guste el vídeo de La Traviata, porque la vida a veces se complica pero de vez en cuando un poco de alegría no viene mal, ¿verdad?


martes, 6 de agosto de 2013

Tranquilidad al volante por favor

Este verano lo estoy disfrutando a tope, no paro de ir de aquí para allá con amigos y familia, y hasta estoy planeando un nuevo viaje a Londres, mi segunda casa. Es lo que tiene haber aprobado todo, que me permito algún que otro lujo, además estoy cogiendo el coche de nuevo, que casi se me había olvidado conducir, lo que me ha permitido detectar algún que otro comportamiento un tanto molesto.
La persona más calmada puede convertirse en un ogro malvado al volante, nos pegamos al coche de delante, en plan amenazador, y si el conductor va más lento de lo que nosotros consideramos correcto nos enfadamos, ponemos malas caras que se detectan enseguida en los espejos, eso si no utilizamos el claxon de manera grosera.  Por si esto fuera poco, en cuanto vemos la ocasión adelantamos y nos da igual que haya línea continua o que el límite de velocidad esté en cincuenta, si nos tenemos que poner a cien para adelantar a la tortuga que tenemos delante nos ponemos, ¡con la prisa que tenemos por llegar!
Claro, después de esto me da por pensar, somos uno de los países de Europa con mayor número de accidentes, todos nos llevamos las manos a la cabeza cuando vemos las cifras de muertos en la carretera. ¿De quién es la culpa?, nos preguntamos, y siempre hablamos de puntos negros, que si las carreteras están muy mal por culpa del gobierno y demás, pero claro se nos olvida que el coche es una máquina que conducimos nosotros, por lo que algo de culpa tendremos si tenemos un accidente, ¿no es verdad?
Debo reconocer que voy un poco asustada al volante, poco a poco voy cogiendo más confianza y le voy perdiendo miedo, pero no me ayuda nada ver la cara del de atrás en el espejo retrovisor. Siempre me digo que me adelanten, yo no voy a correr más por mucho que me atosigues, quiero llegar viva a mi destino, y no voy a dejar la prudencia en casa. Siempre recuerdo una frase: Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto, algo que a muchos a juzgar por los adelantamientos que he visto en estos días se les olvida.
Así que aviso a todos los que me siguen en la carretera, no voy a correr más de lo que puedo, ¿se les han olvidado ya sus primeros días al volante?, porque en este país de locos parece que todo el mundo quiere ser Fernando Alonso y todos parecen tener mucha prisa por llegar.
Que no se nos olvide que las prisas al volante son muy  malas, y que a veces es mejor ir un poco más despacio y llegar sanos y salvos al volante, y piensen un poco en el que tienen delante, que se puede sentir intimidado al ver su cara de malas pulgas en el espejo. Nadie nace enseñado, y a veces las prisas y la mala educación pueden hacer que un conductor novel se ponga más nervioso de la cuenta y cometa algún error que podría costarle la vida a alguien. 


Para apaciguar esos ánimos hoy he decidido compartir con todos vosotros una pieza musical tranquila, a ver qué os parece este Arabesque de Debussy, a ver si nos relajamos todos. Espero que os guste.


domingo, 4 de agosto de 2013

El lugar más duro para vivir

Hoy domingo, al terminar de desayunar he visto un interesante pero duro programa en la BBC, que ilustraba la vida de los bomberos en Guatemala, que a menudo se ven obligados a lidiar con situaciones extremadamente duras. El título del programa era revelador: El lugar más duro para ser paramédico.
Angie, una enfermera galesa de ambulancias, pasó varias semanas trabajando como paramédico codo con codo con los bomberos guatemaltecos. Así vivió situaciones muy peligrosas, y se enfrentó a la realidad de un país devastado por los sucesivos conflictos armados y la pobreza más absoluta. Allí los apuñalamientos y tiroteos son constantes, la vida de los seres humanos no vale nada, y por desgracia a menudo los paramédicos no pueden hacer nada para ayudar a la población que tanto sufre. El peligro es constante, por eso Angie se vio obligada a llevar chaleco antibalas, y se sorprendió al verse obligada a atender a un herido dentro de la ambulancia, ya que atenderlo en la calle tal y como ella está acostumbrada a hacer, es muy peligroso. Las Maras se han hecho dueñas de la situación, así los ataques son constantes, y algo tan cotidiano como un viaje en autobús puede ser un arriesgado juego mortal.  Por si todo lo anterior fuera poco los poderosos clanes del narcotráfico mexicano se están extendiendo a este país, llevando el crimen y la violencia a un país ya acostumbrado a vivir en el caos más absoluto.
Sin embargo, a pesar de todo esto, sus gentes son alegres y sencillas, comparten todo lo que tienen, y acogieron a Angie como a un miembro más de su familia. Su generosidad llegó a tal extremo, que todos los miembros de la familia decidieron dormir en la misma habitación para poder así ceder la otra a Angie, de esta manera ella estaría más cómoda en su humilde morada, un gran gesto que conmovió a la enfermera galesa.
Entonces reflexiono, tienen muy poco y sin embargo son felices, se quieren y se respetan, dan gracias porque cada día que viven es un regalo, no se angustian por su situación que saben que es precaria. Son generosos en extremo con los demás, y no recelan de nadie a pesar de vivir rodeados de tanta violencia y pobreza. En cambio, nosotros en el llamado mundo desarrollado, lloramos si no tenemos el móvil de última generación, nos angustiamos por la cosa más nimia, y desde luego no somos tan generosos como ellos. No acogeríamos a cualquiera en nuestra casa, y probablemente si lo hiciéramos esperaríamos algo a cambio, ellos no, acogieron a Angie a sabiendas de que tan solo iba a estar allí un tiempo para filmar un reportaje y después volvería a su casa.
Hemos perdido el sentido de la vida, rodeados de tanta tecnología, viviendo en las redes sociales, a veces perdiendo el contacto con otros seres humanos, pues chateamos en lugar de hablar tomando una taza de café con nuestros amigos.

Enzarzados en el medio de una crisis económica mundial que nos ha quitado  hasta la esperanza, se nos olvida que el cielo sigue siendo azul y que hay vida más allá de Internet. La crisis se ha cebado con nuestras familias, muchas han perdido sus casas y no tienen a donde ir, sin signos de mejora, por mucho que nos hablen de brotes verdes que nosotros no vemos, nos perdemos en un mar de desesperación en el que creemos que nos vamos a ahogar. Pero yo creo que somos capaces de superar esto y más, saldremos adelante porque somos un pueblo luchador que no nos rendimos así como así, pero tenemos que aprender a vivir de otra manera, valorando todo lo que tenemos en su justa medida. 
Que no nos arrebaten las ganas de vivir y sigamos luchando, porque en la vida todo tiene principio y final, y la crisis tarde o temprano terminará, espero que para entonces hayamos aprendido la lección, y ya no nos preocupe tanto atesorar bienes materiales de lujo superfluos. La vida es mucho más que eso, después de todo qué es mejor, el coche de lujo o el mejor amigo del mundo, yo creo que lo segundo, ¿verdad? En Guatemala parece que eso ya lo sabían desde hace mucho tiempo, a pesar de ser el lugar más duro para vivir.

A menudo cuando parece que el mundo a mi alrededor se derrumba y tengo ganas de salir corriendo, lo que hago es buscar un poco de paz y tranquilidad, entonces cojo un buen libro, ahora estoy viviendo las aventuras de las hermanas Bennet, y pongo buena música de fondo. La voz de Lorena Mckennit me acompaña a menudo, también en mis tardes de estudio, su voz es cálida y penetrante, y me hace sentir sensaciones muy hermosas. Os dejo con el tango para Évora, que tanto me emociona, pues está dedicado una gran mujer de la que ya os hablaré un día, espero que os guste. 


sábado, 3 de agosto de 2013

Downtown Abbey y como hemos cambiado

Recordaba ayer un capítulo de Downtown Abbey, esa maravillosa serie que cuenta la vida de una familia inglesa de rancio abolengo, el Conde Grantham y su familia, lo que me ha llevado a reflexionar sobre lo mucho que han evolucionado las cosas para bien.

La serie comienza con el hundimiento del Titanic, tragedia que salpica a la familia Crawley, ya que el patriarca Sir Robert, que solo tiene tres hijas y por tanto no pueden heredar, se lamenta de la muerte de su heredero en el hundimiento. Esto supone un duro revés para los intereses de la familia, que había dispuesto ya el matrimonio de la mayor de sus hijas, Mary con el heredero, de esta forma la magnífica propiedad familiar y la fortuna de Cora, la esposa del conde, permanecerían en la familia. Sin embargo, la muerte del futuro heredero da al traste con estos planes, ya que el siguiente en la lista es un primo lejano, Mathew Crawley, abogado de profesión, que además es hijo de un eminente médico, es decir, gente trabajadora que ha conseguido con el sudor de su frente cierta posición social, frente a quienes la han obtenido por gracia divina.  Esto provoca cierta confrontación entre unos y otros, ya que los Crawley de Downtown ven como un insulto que el heredero sea un joven trabajador que desconoce las normas de etiqueta, mientras que para este esas normas son obsoletas y jura y perjura que no le cambiarán.

En fin, podría contaros mucho más, pero es mejor que veáis la serie, no tiene desperdicio, pues muestra a la perfección las diferencias sociales existentes en la sociedad inglesa de la época.
Era un hecho que las mujeres no podían heredar, algo que también se observa en libros como Sentido y Sensibilidad de Jane Austen, donde las protagonistas son literalmente expulsadas de su casa por el heredero varón, que no tiene el más mínimo reparo en dejar a su madrastra y a sus hermanastras en la calle. Además, las diferencias sociales también alcanzan a los miembros del servicio, así, mientras Anna y Gwen tienen una relación casi cercana con los miembros de la familia, la pobre Daisy, que ocupa el escalón más bajo en este lugar, no puede ni ser vista por los miembros de la familia. Los protocolos son tan serios, que una simple doncella, Anna y Gwen lo son, no puede abrir la puerta principal, privilegio reservado para el mayordomo.
Uno de los episodios más duros desde mi punto de vista, es cuando descubren entre las pertenencias de Gwen una máquina de escribir, lo que provoca el desconcierto entre sus compañeros de fatigas, ¿para qué querría ella semejante artilugio? La pobre muchacha se ve obligada a dar explicaciones sobre algo que a ninguno de ellos le compete. Tan solo quiere llegar a ser secretaria, no es que no esté contenta al servicio de los Crawley, simplemente no es lo que ella quiere, lo que choca con el fuerte clasismo de la época, donde cada quien tiene un lugar previamente asignado y no se le permite intentar escapar, por esta razón Gwen es tratada como una desagradecida y una ilusa. No es cuento más, porque os estropearía el capítulo, Gwen simplemente siente la necesidad de volar más alto y alguien le recuerda que ella es capaz de lograr todo lo que se proponga.
El capítulo termina con una imagen deliciosa, Sybil la hermana pequeña, que es sufragista y feminista, recibe un nuevo vestido, algo que celebra con gran alegría. Así, el capítulo termina con la familia esperando ansiosa, todos vestidos con sus mejores galas, la llegada de la joven con su nuevo atuendo. Cuando por fin aparece todos se quedan con la boca abierta, ¿sabéis por qué? …pues porque luce unos bonitos pantalones. La escena no puede ser más bonita, la joven resplandece con su nuevo atuendo, que además le ha servido para liberarse de la tiranía del corsé, ¿quién lo inventaría?

Radiante con su nuevo atuendo, ¿no os parece?



En fin, mucho han cambiado las cosas desde entonces para mejor, pero aun nos queda mucho por avanzar y lograr. Las mujeres aun sufren discriminación en muchos lugares del mundo, niñas que son forzadas al matrimonio con hombres mucho mayores que ellas. No se les permite estudiar, y muchas son prostituidas a la fuerza en lugares no tan lejanos.  La lucha no debe decaer, pero no deja de ser bonito echar la vista atrás a través de una serie tan bien realizada como esta y ver lo mucho que hemos cambiado, ¿verdad?

Y para despedirme os dejo con una canción de Irving Berlin, publicada en 1911, interpretada por las Andrew Sisters, espero que os guste.


jueves, 1 de agosto de 2013

Haifa Al Mansour y la bicicleta verde

Los que seguís mi blog sabéis que tengo cierta debilidad por los temas que afectan a la mujer, y especialmente, a la mujer musulmana, que por desgracia no tiene los mismos derechos que nosotras. Pues bien, hace muy poco en la BBC tuve la oportunidad de conocer un poco a Haifa al Mansour, directora de cine de Arabia Saudí, quien ha tenido la fortuna de poder dirigir una película en ese país, en el que los signos de apertura son más bien escasos, y donde las mujeres son discriminadas de manera flagrante.

Arabia Saudí es un país donde las mujeres son especialmente discriminadas, no pueden conducir, son obligadas a vestir la abaya y el niqab, y no pueden trabajar con hombres. Sin embargo, como decía Haifa, no hay una ley que prohíba a las mujeres conducir, se trata de una costumbre patriarcal que ha prevalecido a lo largo de los años. No hace mucho tiempo los clérigos más radicales exhortaban a azotar a aquellas mujeres que llevasen los ojos pintados de forma sexy y provocativa, lo que da una idea de la represión que sufren las mujeres de ese país.

Haifa al Mansour es hija del poeta Abdul Rahman Mansour, quien se preocupó por proporcionarle a su hija una esmerada educación, y creía que esta, a pesar de haber nacido mujer, era capaz de lograr cualquier cosa que se propusiese. Fue él quien le inculcó el amor por el cine, y así Haifa soñaba desde pequeña con realizar un día una gran película en su país. Desgraciadamente, sabía que ser mujer era un gran inconveniente para su proyecto, por lo que a menudo pensaba que no sería capaz de realizar su gran sueño.

Pero ese día llegó, con la ayuda de un príncipe de la familia real Saudí, que proporcionó la financiación necesaria, se rodó “La bicicleta verde” o “Wadjda”, que cuenta la historia de una niña que vive en Riyadh, capital de Arabía Saudí, y sueña con tener una bicicleta verde. Sin embargo, la sociedad que la rodea está convencida de que una bicicleta es un gran peligro para la virtud de una niña de esa edad, por lo que debe afrontar la incomprensión e intolerancia de la sociedad patriarcal a la que pertenece. La bicicleta es una metáfora de la discriminación que sufren las mujeres en ese y en otros muchos países, que ha llevado a muchas a rebelarse contra el sistema patriarcal que las considera ciudadanas de segunda categoría.
La película fue rodada en Arabia Saudí, con sus ventajas e inconvenientes. Así, la directora se vio obligada a dirigir algunas escenas desde una furgoneta, ya que como hemos dicho las mujeres no pueden trabajar con hombres, ni pueden caminar libremente por las calles. En contraposición las dos actrices protagonistas son mujeres de nacionalidad saudí, todo un hito.


Haifa es una mujer alegre, que no busca rebelarse contra un sistema que sabe injusto, sino que pretende cambiar las cosas desde dentro. Ha debido afrontar críticas desde su propia familia, ya que consideran que su trabajo es antirreligioso, algo que ella ha negado, ya que en su mente no está ofender a nadie, aunque no piense de la misma manera que ella.


Sin duda su experiencia es muy positiva e inspiradora, si ella ha sido capaz de hacer realidad su sueño creo que yo también soy capaz de hacer realidad los míos, por mucho que me cueste, o por muchas trabas que me pongan en el camino. Ella no se rindió, luchó, se formó y siguió adelante y hoy “La bicicleta verde” recibe toda clase de alabanzas y abre nuevas esperanzas para  muchas mujeres que también sueñan con hacer realidad sus sueños, habrá que seguir su ejemplo, ¿no os parece? Yo ya tengo ganas de verla, ¿y vosotros?

Hoy os he dejo con el tráiler de la película, espero que os inspire tanto que me ha inspirado a mí.