domingo, 16 de febrero de 2014

Remontando el partido

Mi amiga Olga ha compartido en un grupo que las dos seguimos en Facebook: al paro ofertas y demandas de empleo, un vídeo que a más de uno nos ha conmovido y  ha conseguido arrancarnos una gran sonrisa. Este vídeo cuenta la historia de un padre que acude al colegio de su hijo para explicar a que se dedica en su vida. Se dirige a la clase tras un padre bombero, que ha recordado a los niños lo importante que es su trabajo, encarnando sin duda el arquetipo de padre  héroe al que todos los niños admiran. Sin embargo, este padre que está en paro, al ver la reacción de su hijo, que avergonzado esconde la cara tras las manos, decide utilizar un símil futbolístico para salir del paso. Deja así claro que él ahora mismo está remontando el partido más difícil de su vida, como haría cualquier equipo de futbol perdiendo el partido por cuatro a cero. De esta manera nos recuerda que si bien ahora mismo todo parece muy cuesta arriba, y a veces nos cuesta sacar fuerzas para sonreír, la vida continúa y debemos seguir luchando sin rendirnos, porque más tarde o más temprano remontaremos. Reivindica también el papel de la familia, de tantos abuelos que han acogido a hijos pródigos de nuevo en casa. A madres que tienen que trabajar doble jornada en el trabajo y después en casa, donde no hay días libres ni vacaciones, ¿verdad?
Pero si hay algo que este hombre nos recuerda es que no debemos sentir vergüenza por nada. Es cierto que ahora mismo nuestro trabajo precisamente es buscar trabajo, que a todos nos gustaría recuperar el control de nuestra vida, pero si hay algo que debemos tener claro es que no podemos darnos por vencidos, debemos intentar remontar. Como bien dice, la clave está en estar unidos, en jugar en equipo, pues solos no podremos vencer al fantasma del paro. No estamos solos, todos somos un equipo y debemos caminar juntos esforzándonos por sacar lo mejor de nosotros mismos, y tender la mano a quien más lo necesita en ese momento. Puede ser un familiar, o tal vez un gran amigo, ese que tantas veces ha escuchado nuestras penas y con quien tantas veces hemos salido de juerga. Si miramos alrededor veremos que hay muchas personas pasándolo mal, porque si algo está pasando en estos días es que muchos han perdido ya la esperanza. Como dice el padre de Sergio en el vídeo, debemos remontar porque ahora mismo estamos jugando el partido más importante de nuestra vida.
Ya sabéis que yo llevo ya dos años en la UNED, configurando lo que será mi futuro, estoy abriendo nuevos caminos, y de esta manera siento que he tomado las riendas de mi vida. Hoy mientras paseaba con un gran amigo por el Angliru, encontramos a un profesor retirado, que me comentaba que su hijo de treinta y tantos está en el paro, y se está dejando llevar por el desánimo. Yo le contesté que debía buscar algo que hacer con su vida, y volver a estudiar ya sea una carrera o una FP, que también son muy provechosas, podría ser ese el camino para recuperar la esperanza.
Y estas son las impresionantes vistas desde El Angliru, merece
la pena subir hasta aquí y dejar las preocupaciones de lado

Yo reconozco que para mí la vuelta a la universidad está siendo mucho más que un simple retorno a los estudios. Es la oportunidad de demostrarme a mí misma de lo que soy capaz, y retomar una vocación que había creído perdida. Me está sirviendo para conocerme mejor, y de esta manera ahora tengo claro lo que quiero hacer en la vida y sé que ya no me voy a dejar manipular. Tampoco dejaré que vuelvan a abusar de mí como sucedió en el pasado con alguna que otra persona de cuyo nombre no quiero acordarme.

Estoy segura que todas las personas que hoy estáis pasando un mal momento encontraréis una oportunidad para crecer y salir del pozo más tarde o más temprano, pero si hay algo que tengo claro es que  no os podéis rendir. Debéis recuperar la confianza en vosotros mismos, y tal vez sea este el momento para retomar aquel viejo sueño que ya habíais arrinconado para siempre. También es el momento de la formación, porque como bien me dijo mi tutora de inglés nunca es tarde si la dicha es buena, miradme a mí. Como dijo mi amiga Olga cuando me siento rota busco pegamento, luego me confesó que es de una canción de un cantautor que se llama Carlos Chauoen y su canción Rachas de viento. La frase me viene que ni pintada, me sentía rota y encontré pegamento en la UNED. Mi amiga Olga también lo ha buscado después de pasar una racha un poco complicada, pero yo creo que ya lo ha encontrado, ¿verdad Olgui?

Os dejo el vídeo que Olga ha compartido en Facebook por si como a mí os sirve de inspiración ;-). Que disfrutéis del domingo.

martes, 11 de febrero de 2014

Y todo por diez euros

Estos días estoy muy relajada, intentando dejar atrás el estrés de los exámenes, y pensando ya en organizar mi jornada de estudios para el segundo cuatrimestre. Así que el pasado sábado, que prometía ser muy muy tranquilo, decidí echar una mano en las tareas domésticas, bueno, también pasé  por la peluquería que me tenía que poner guapa ;-)
El caso es que me encargué yo de las compras, al menos de algunas, así que fui hasta un supermercado que tiene dos entradas, una por Ana María y la otra por la Avenida de Schultz, los que sois de Gijón seguro que ya sabéis cual es. Nosotros ahora vamos mucho a comprar allí porque tienen un pan sin gluten, mi madre es celíaca, que está muy bien de precio y por lo visto no sabe nada mal. Cuando estaba en la cola, decidí ir preparando las bolsas y el dinero, para no hacer perder demasiado tiempo a la cajera, que no me gusta darles demasiado trabajo. El caso es que de repente me fijo que la señora que está delante de mi se queda mirando al suelo, y acto seguido se agacha a la velocidad del rayo para coger un billete de diez euros que estaba en el suelo. Yo pensé que se le habría caído y no di más importancia. La señora en cuestión le pidió una bolsa a la cajera, y  vosotros diréis, y que más nos da, pues cuando os cuente el resto de la historia lo entenderéis. El caso es que la señora pagó sus compras, bolsa incluida y se marchó a toda prisa. Entonces la cajera, una chica encantadora y muy amable, me pasó los artículos por el escáner, con total normalidad, y cuando me dispongo a sacar el dinero de mi cartera compruebo con total estupefacción que mis diez euros no están dentro. Entonces mi cerebro empieza a funcionar con rapidez, y caigo en la cuenta, había sacado los diez euros para no hacer esperar a la amable cajera, y al colocar las cosas en la cinta se me cayeron. Entonces caigo en la cuenta de que los diez euros se me habían caído a mí, y la señora en lugar de avisarme amablemente se ha largado con ellos a toda velocidad. Salí a toda prisa a ver si la veía, pero nada, en ese momento no la localizaba. Así que volví adentro y le expliqué media atribulada a la cajera lo que me había sucedido. Por suerte tenía algo de dinero suelto y pude pagar la compra. Entonces la cajera, no recuerdo su nombre es una pena, que de estas cosas sabe mucho, me dijo que le dejara la compra e intentase darle alcance, después de todo era mi dinero y la señora merecía un buen reproche.
Así que salí a la calle a toda velocidad, sin saber muy bien por dónde habría podido ir me dirigí hacia la calle Roncal, y cuando me quise dar cuenta veo a una señora más o menos de su estatura con una bolsa del supermercado en cuestión. Sí la bolsa fue providencial. No sé si en mi vid habré corrido tanto, el caso es que le di alcance cuando estaba a punto de entrar en su portal. ¡Menudo susto se llevó cuando me vio allí jadeando! Os podéis imaginar lo que sucedió a continuación:
-          Esto, ¿usted se ha llevado diez euros que estaban en el suelo?-
-          Sí, ligeramente atribulada, pero enseguida se saca la cartera del bolso
-          Es que verá eran míos.
Bueno el resto de la conversación no os la voy a relatar, el caso es que me devolvió los diez euros enseguida y sin rechistar. Yo le dije que estoy en paro, para que se de cuenta de que ese dinero para mí hoy es todo un mundo, aunque os tengo que confesar que eran de mis padres. ¿Qué habría pasado si yo fuera una madre de familia en paro? Pues a lo mejor esos diez euros serían todo lo que tendría para dar de comer a mi familia. Así que señores y señoras, cuando se sientan tentados de coger dinero que no es suyo en la cola del supermercado piensen en eso.

Quiero dar las gracias a la cajera del supermercado, que me instó a salir en busca de la señora. Seguro que anécdotas como estas ya las habrás vivido mil veces, pero seguro que no te han dado las gracias desde un blog, me encantaría saber tu nombre para agradecértelo como es debido.
Y hoy le he estado dando muchas vueltas a la cuestión musical, porque claro, no tenía muy claro que pieza encajaría con esta entrada. Entonces se me ha ocurrido echar un vistazo a mis listas de Spotify y he reparado en el gran Nino Rota, y he pensado que la banda sonora de El Padrino era ideal. Sí, ya sé que la señora no era precisamente la jefa de una banda de mafiosos, pero no se me ocurre otra mejor, ¿y a vosotros?


viernes, 7 de febrero de 2014

Por el derecho a ser mujer un día

He tenido el blog muy abandonado este último mes, los exámenes se han llevado todo mi tiempo. Me he dedicado al estudio en cuerpo y alma, ha sido agotador, tan solo espero que los resultados merezcan la pena. Estudiar en la UNED es mucho más duro de lo que algunos piensan, y los exámenes en contra de lo que pueda parecer son muy exigentes. Ahora quiero dedicar estos días a descansar antes de ponerme en marcha de nuevo con el segundo cuatrimestre.

Pero no es de mí de quien quería hablar hoy, sino de las niñas que están tan desprotegidas, especialmente en algunos países, donde las tradiciones y la falta de cultura les causan daños irreparables. Ayer se celebró el día internacional contra la ablación, una práctica terrible que por desgracia se sigue realizando en muchos países. Las niñas son mutiladas, a veces con cualquier objeto, una botella rota, o cualquier otro objeto punzante. Algunas niñas mueren a causa de la infección, y otras, las que sobreviven, padecen fuertes dolores el resto de sus vidas, además de graves problemas cuando dan a luz.
La ablación no es solo mutilar el clítoris, es mucho más, es arrebatarle a una niña el derecho a sentir cuando sea mujer, ya que para ellas las relaciones sexuales no serán más que dolor y rabia. Esa niña será convertida en un mero objeto de reproducción, una muñeca más a la que forzar y de la que abusar, porque para ella eso será a partir de ese momento sus relaciones, un abuso y un suplicio. Perderá miles de sensaciones hermosas que podría haber vivido junto a su pareja. Los momentos de intimidad ya no serán instantes llenos de complicidad y magia, serán una mera obligación a la que deberá someterse deseando que pase pronto. Se perderá las caricias que llevan a la luna, donde solo hay lugar para los amantes. Pero sobre todo si hay algo que le habrán arrebatado a esa niña es el derecho a ser mujer, y a decidir sobre su propia vida y su propio cuerpo, porque nadie le ha preguntado jamás si quiere ser sometida a la ablación.
Es hora de que a las mujeres nos dejen decidir sobre nuestro cuerpo. Es hora de que las niñas sean respetadas, de que no se nos trate como meres objetos. Y por supuesto es hora de que prácticas ancestrales fruto de la ignorancia en una sociedad patriarcal que nos esclaviza desaparezcan para siempre, ¿no os parece?

Estos días de estudio han sido muy estresantes, aunque ahora me doy cuenta de que en el fondo necesito esa sensación mezcla de nervios e ilusión. El caso es que en los momentos más duros en los que pensaba que no podría con todo, me daba por escuchar esta preciosa pieza Spem in alium, interpretada por The Tallis Scholars, una maravilla que consigue hacer que olvida todos los miedos, espero que os guste.