viernes, 13 de junio de 2014

Día Internacional contra la explotación infantil

Ayer se celebró el día Internacional  contra la explotación infantil. Con frecuencia  pensamos que este tipo de cosas sucede solo en países pobres, pero no es así ya que en países tan poderosos como Estados Unidos también se dan casos.Allí las plantaciones de tabaco explotan a niños, que en su mayoría son hijos de inmigrantes hispanos, que se ven forzados a trabajar en unas condiciones deplorables a cambio de un mísero salario.Por supuesto estos niños no tienen tiempo de jugar como el resto de niños, ni de ir la a escuela. Ayer se emitió un reportaje en televisión que denunciaba esta terrible situación que llega a extremos inauditos, de hecho se llega a fumigar las plantaciones mientras los niños trabajan con el consiguiente peligro que entraña para su salud. Pero esto es algo que  ocurre en muchos otros lugares, donde hay niños trabajando en las minas, en las plantaciones de cacao o en las fábricas de ropa. Han visto explosiones y tienen miedo, ¿seré yo la próxima víctima?, se preguntan con angustia.  Ya os he hablado en otra ocasión de los niños de los basureros de Guatemala, o de las niñas explotadas como empleada de hogar, que tantos abusos sufren.

El trabajo no es cosa de niños, ¿verdad? Fuente dona vida


No hace falta que os diga que a estos niños se les roba la infancia, se pierden los juegos infantiles y las risas, les arrebatan el derecho a tener una vida digna y un futuro  mejor, ya que no reciben la educación que merecen. Sé que no nos damos cuenta sumidos como estamos en nuestra propia crisis económica, sin embargo, hay muchos otros países que han vivido toda la vida en crisis sin que nosotros nos hayamos percatado jamás de ello.
Por desgracia hoy en día estamos observando un nuevo fenómeno en nuestro país igualmente preocupante, con muchas familias viviendo por debajo del umbral de la pobreza, y así hay muchos niños que están pasando hambre. Son niños cuyos padres han perdido sus puestos de trabajo, y la única comida que reciben al día es la de los comedores escolares. No nos damos cuenta, pero la llegada del verano es un drama para estas familias, ¿qué van a comer ahora mis hijos?, se preguntan muchos padres angustiados. Hemos visto el anuncio en televisión, un padre rellenando medio vaso de leche con agua, y entonces suspiramos y apagamos la televisión, ¡maldito aparato!, solo cuenta desgracias.
Estos niños no trabajan en las minas ni en las plantaciones de tabaco, nuestras leyes lo prohíben, pero, ¿cuántos de ellos tendrán que dejar de estudiar? Se habla ya de una generación perdida, y los más pesimistas creen que hay poco lugar a la esperanza, pero yo creo que algo se puede y se debe hacer. ¿no creéis?
Los niños son el futuro de cualquier nación, acaba con sus esperanzas y acabarás con el futuro de todos, por eso espero que alguien me escuche.

Quiero decir bien claro que yo no tengo nada en contra de los fumadores, pero yo me plantearía de donde sale ese tabaco que se paga a precio de oro en el estanco, tal vez sea un buen motivo para plantearse dejar de fumar. O tal vez sea el momento de empezar a exigir a las tabacaleras que respeten los derechos de los niños, y todos sabemos cual es la mejor manera de hacer presión para que eso suceda. Os invito a ver el reportaje de Almudena Ariza, una estupenda profesional de Televisión Española.
                                                                                          

http://www.rtve.es/noticias/20140612/trabajo-infantil/952763

Y para terminar esta entrada estaba pensando qué pieza de música podría encajar con lo que acabo de describir, y me he dado cuenta de que quizá la única composición que podría reflejar la situación de tantos niños sería el Van Pensiero del Nabucco del gran Verdi. El Nabuco es el canto de desesperación de los esclavos hebreos durante su cautiverio en Egipto. Millones de niños en todo el mundo sienten esa misma angustia, sueñan con tener una vida normal, con ir al colegio y jugar, en definitiva, sueñan con ser libres.

martes, 10 de junio de 2014

Descubriendo Nueva York con mi imaginación

Mi entrada de hoy está dedicada a una persona muy importante en mi vida, que siente ganas de volar a Nueva York, sin duda la ciudad de sus sueños, y como de momento no puede hacerlo está un poco triste. Todos tenemos algún lugar que nos ha marcado de manera especial, ya sabéis que la ciudad que nunca olvidaré y a la que siempre quiero volver es Londres. Por suerte hace poco que estuve allí, y de este último viaje tengo muchos y buenos recuerdos. Por desgracia nunca he podido cruzar el charco, así que no tengo experiencias propias que relatar sobre esta ciudad. Pero hoy he leído el blog de María, Junto a una taza de té, y he recordado que se puede viajar con la imaginación, y eso es lo que ella ha hecho de la mano de Virginia Woolf, así que yo me he propuesto hacer lo mismo en esta entrada para darle una pequeña alegría a un buen amigo.


Me he asomado a pinterest, y he descubierto el Empire State, majestuoso se alza sobre la gran ciudad como un coloso que no teme ser derribado. Desde las alturas he contemplado la ciudad iluminada en la noche, y al igual que alguna que otra pareja de película he sentido que el mundo estaba a mis pies.

 Después he bajado por la Quinta Avenida, y claro, no he podido evitar la tentación de pasearme por Tiffany & Company, emulando a la gran Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, ya sabéis que la adoro.
Después me he perdido por Central Park, donde he disfrutado de la calma y la tranquilidad en el medio del bullicio de la gran ciudad. Desde allí he visto el majestuoso atardecer, y seguido soñando con un mundo mejor, en paz y armonía. Y entonces como yo soy así, he sentido la necesidad de penetrar en la sede de Naciones Unidas para darle un tirón de orejas a la asamblea, que lleva tres años olvidando que hay una sangrienta guerra en Siria, entre otras muchas calamidades que merecen su atención. Y justo después he decidido pasear por el puente de Brooklyn, que en tantas películas he contemplado, y allí sentada en un banco, he pensado en todas las cosas que aún me quedan por hacer.

Así me he despertado y me he dado cuenta de que no he salido de mi casa, son más de las once y media y sigo en pijama, ¿qué más da?, me digo, si tengo todo el tiempo del mundo. Claro que esta tarde tengo que volver al trabajo, ¡qué se le va a hacer! Ya llegaré el día en que pueda visitar la gran manzana en buena compañía, mientras tanto me conformo con viajar  con mi imaginación y con la amiga María, de Callejeando por el mundo, que en su día también me llevó de paseo por Nueva York.

Y hoy la música la pone Frank Sinatra, ya os podéis imaginar que la canción solo puede ser New York New York, espero que os guste.


sábado, 7 de junio de 2014

Las intocables

Sé que llevo mucho tiempo sin escribir en el blog, he tenido un mes un poco complicado, ya que he tenido que compaginar la preparación de los exámenes finales con el trabajo. Sí chicos, me han llamado de una bolsa de empleo en la que estoy desde hace unos años, y tengo trabajo hasta finales de este mes, ¡cuánta gente firmaría por algo así!, ¿verdad?
El caso, es que mientras yo estudiaba y trabajaba con toda mi energía el mundo ha seguido girando, y como no, las desgracias, o mejor dicho las injusticias, no han cesado de repetirse.
Ya sabemos que India es un país en el que la mujer no es respetada, y a menudo sus derechos son vulnerados de manera flagrante. Es famoso el caso de que aquella joven estudiante violada y golpeada de manera inmisericorde por un grupo de asesinos (no creo que merezcan otro nombre) en el autobús. Fue un caso  que obtuvo gran repercusión internacional, gran parte de la sociedad India que se movilizó para pedir justicia. Sin embargo, dos años más tarde se ha vuelto a repetir la misma historia, y dos muchachas han sido violadas en grupo para después ser ahorcadas. Las imágenes de los cuerpos de las dos criaturas colgando de un árbol ha dado la vuelta al mundo. De nuevo se han vuelto a escuchar voces pidiendo justicia a gritos, y recordando que una vez más la policía no solo no hace nada al respecto, sino que incluso a veces consienten, y en el peor de los casos participan en la agresión. Como os podréis imaginar las imágenes me han sobrecogido, y me he puesto en el lugar de esas dos familias que han visto como sus hijas eran asesinadas después de ser violadas. Han visto sus cuerpos colgando de un árbol, mientras a nadie parecía importarle su sufrimiento, ¿por qué? Muy sencillo, porque las jóvenes pertenecían a la casta más baja: los intocables.
La India es un país que suele llamar mucho la atención, es habitual que muchas personas viajen allí para encontrar paz de espíritu y tranquilidad. Sin embargo, esa paz está lejos de ser real en muchos lugares. Las injusticias y las desigualdades son extremas, y muchas personas no tienen una vida digna, especialmente las mujeres. El sistema de castas de este país, es desde mi punto de vista fuente de desigualdad y discriminación. No me interpretéis mal, no estoy en contra de las tradiciones, yo creo que deben ser respetadas, ya que forman parte de la cultura de esas personas, pero estaréis de acuerdo conmigo en que las personas no deberían tener categorías.
En mis años en Inglaterra compartí fatigas laborales con  muchas personas de la India, son personas maravillosas, alegres, generosas, con un gran sentido del humor, y puedo presumir de que algunas de esas personas siguen siendo mis amigas. Pero ellas mismas reconocían que su vida era mucho mejor en Inglaterra que en la India. Desgraciadamente, el peso de las tradiciones a veces ahoga al eslabón más débil, que muchas veces y en muchos lugares es la mujer.

Quiero creer que llegará un día en el que los derechos de las mujeres serán respetados en todos los países del mundo. Y que no habrá necesidad de salir a la calle a gritar justicia, porque ninguna mujer volverá a ser colgada de un árbol. Las mujeres no somos objetos de los que se puede disponer con libertad, somos seres humanos, nacemos libres y somos dueñas de nuestros cuerpos, nadie tiene derecho a abusar de nosotras. Lo que ha sucedido en la India es un crimen aborrecible, y espero que al menos esta vez, sí se haga justicia.

En memoria de estas dos muchachas me gustaría compartir con todos vosotros un fragmento del Requiem de Verdi. El vídeo que quiero compartir con vosotros es parte de un concierto de Voces para la paz, un grupo de músicos solidarios, os invito a que visitéis su página, merece la pena.