miércoles, 27 de agosto de 2014

Jimmy, Bob y Marley

Estos días en el trabajo me estoy dando cuenta de algo que ya sabía que existía, sin embargo trabajando en el servicio de emergencias del Principado, me he dado cuenta de que es mucho peor de lo que yo pensaba. Hablo del abandono de animales, un acto deleznable que desde mi punto de vista debería ser castigado por nuestras leyes. Por desgracia las personas que abandonan un animal toman demasiadas precauciones para no ser encontrados, le quitan el chip, lo hacen en lugares poco transitados, como pueden ser autovías o caminos muy alejados. Las cifras son espeluznantes, en nuestro país se abandona un animal doméstico cada tres minutos. En estos días es frecuente recibir muchas llamadas de personas que han encontrado algún animal abandonado y no saben a quien dirigirse. Hay protectoras que se encargan de recogerlos, sin embargo, otras veces el pobre animal vaga sin rumbo fijo sin que nadie acuda en su rescate. El rescate de animales abandonados es tarea de los ayuntamientos, que por desgracia no se pueden hacer cargo de ellos debido a la mala situación económica que atraviesa nuestro país.
Hace unos días mi amiga Olga encontró cuatro  gatitos de pocos días abandonados en una bolsa de plástico en la calle. Cuando mi amiga los encontró estaban medio muertos, de hecho ella pensó que no pasarían la noche, uno de ellos estaba tan débil que murió. Ella improvisó un biberón con una botella de agua y los alimentó como pudo. Por suerte estos tres fueron más afortunados que su hermanito y sí pasaron la noche, hoy están bien y como dice ella “Bob, Jimmy y Marley progresan adecuadamente”. Ahora les busca un hogar, mientras tanto Olga se ha erigido como mamá de acogida de estos animalitos que algún miserable abandonó a su suerte para que murieran de hambre y sed. 
Mi amiga Olga busca hogar para Jimmy, Bob y Marley, si estáis interesados dejadme un mensaje en el blog
Un animal es un ser vivo, que siente necesita cuidados, especialmente en este caso se trataba de tres animales muy chiquititos que como cualquier ser humano dependían de su mamá para sobrevivir. Esta situación se podría haber evitado fácilmente esterilizando a la gatita, por desgracia a veces la ignorancia y la poca responsabilidad de los dueños dan lugar a estas situaciones tan tristes.
Abandonar a su suerte a un animal es condenarlo a una muerte segura, ya que dependen de nosotros para su cuidado y bienestar. Son seres vivos que al igual que nosotros tienen sentimientos, lloran el abandono y se sienten perdidos y vulnerables. El miedo hace que les invade les lleva a huir sin control. ¿Cómo nos sentiríamos nosotros si de repente alguien nos abandonase en mitad de una autovía?, la respuesta es muy simple: sentiríamos mucho miedo, no sabríamos qué hacer, a dónde acudir, y pensaríamos que es el final del mundo. Pero a nosotros no nos dejarían tirados en la cuneta, algún conductor caritativo pararía para preguntarnos si estamos bien, llamaría a emergencias por nosotros, y enseguida llegaría una patrulla de la guardia civil a recogernos. Nos buscarían un hogar de acogida y, como el caso tendría mucha repercusión en los medios alguien nos ofrecería un puesto de trabajo y hasta un lugar en el que vivir. Por desgracia el destino de estos animales no es el mismo, la mayoría mueren atropellados, otros son llevados a las perreras municipales, que a veces es su destino final. Las protectoras hacen lo que pueden, desafortunadamente están tan saturadas que a veces la situación de los animales es casi desesperante. Buscan hogares de acogida que a veces sí encuentran, pero en la gran mayoría de los casos el animal permanece en el centro, en esos momentos la tristeza se adueña del animal y creo que alguno llega a morir de pena.

Sí, abandonar un animal es un acto ruin y cobarde, deleznable y totalmente repudiable. Quien abandona un animal es un ser miserable que no merece ser llamado humano, no tiene sentimientos y desde luego merece que todo el peso de la ley caiga sobre él, espero que pronto así sea. Como siempre la frase final debería ser aquella tan conocida: "él no lo haría", y es cierto, los animales son mucho más fieles y generosos que algunos seres humanos. 
Os dejo los enlaces al blog y la página web de Amigos del perro, que rescatan y cuidan animales abandonados.
http://www.amigosdelperro.org/
http://amigosdelperroblog.blogspot.com.es/

Y para terminar os dejo con un simpático vídeo que he visto en internet, se trata de un homenaje a nuestras mascotas acompañado de la música siempre fabulosa de Bethoven: Romance para Violín.


miércoles, 20 de agosto de 2014

A aquellos que están tan solos

Me pedía un hoy un amigo que escribiese algo de nuevo en el  blog, que he tenido abandonado estos días, él dice que mis palabras le ayudan a sobrellevar un poco mejor la rutina y demás sin sabores de esta vida. Yo me he sentido estos días un poco apática, y no sabía muy bien por donde empezar. Hay tantas cosas de las que me gustaría poder hablar que a veces siento que se me acumula el trabajo y no sé muy bien por donde empezar. Entonces pienso que lo mejor es ponerse delante del papel y que salga lo que tenga que salir.
Estos días mi vida ha estado un poco ajetreada, trabajo y ensayos de coro por doquier, ya que estábamos preparando un concierto y la boda de Javier y Paula, que se casaron este fin de semana en Luanco. Este acontecimiento fue un momento de inmensa felicidad que nos encantó  compartir con vosotros dos, espero que seáis muy felices porque los dos os lo merecéis.
La verdad es que si bien estos días han sido quizá un poco agobiantes,  debo reconocer que tengo mucha suerte, porque hay personas maravillosas que están a mi lado en los buenos y en los malos momentos, y sobre todo en los malos. Así que hoy me gustaría dedicar unas palabras a las personas que no tienen tanta suerte como yo, que no tienen familia ni amigos en los que apoyarse. Personas que a menudo se encuentran solos ante los difíciles retos que nos plantea la vida. A veces solo tenemos que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que hay muchas personas solas. Nos cruzamos con ellas cada día, podría ser nuestra vecina, viuda desde hace años, sin hijos, o con hijos que no van nunca a verla. La saludamos y pasamos de largo, a veces incluso pensamos que es una vieja bruja y que si está tan sola por algo será. No nos damos  cuenta de que esas personas quizá un día lo tuvieron todo y que nunca jamás pensaron que se encontrarían en esta situación, ese no fue el camino que habían elegido. Yo hace unos días le decía al alguien que la soledad es muy dura cuando no es elegida, por fortuna yo ya no camino sola. Pero hay tantas personas que sí lo hacen, y comprendo que su sendero es muy duro de seguir día tras día, y  a veces no pensamos que tal vez mañana podríamos ser nosotros.
La diferencia entre aquellos que tiran la toalla y abandonan y aquellos
que utilizan su energía en reconstruirse y seguir adelante se encuentra
en la palabra esperanza, ánimo a todos aquellos que no la encontráis.

También he pensado mucho en el amigo Ángel, que sigue pidiendo en el mismo lugar de la avenida de El Llano. Pasé por allí la semana pasada y le saludé, me respondió triste y decepcionado, y yo no puedo evitar preguntarme si no podría haber hecho algo más por él. Sigo teniendo su currículo escaneado, esperando que alguien me pregunte por él, pero claro, es una empresa harto difícil. Él está solo en una difícil situación, posiblemente la más difícil en la que se pueda encontrar un ser humano. No tiene trabajo, y su familia ,si la tiene, tal vez le ha dado la espalda cuando más lo necesitaba. La mayor parte de las personas caminan apresurados por la avenida, ni siquiera le miran, otros con suerte le dejan unas pocas monedas y siguen su camino orgullosos de la buena obra que han realizado. Yo me doy cuenta de  que lo que  él necesita es trabajo para poder llevar una vida digna y volver a ser dueño de su propia vida. Y como él son casi seis millones de personas las que sueñan con volver a tener la vida que tenían antes de la crisis.

Yo tengo mucha suerte, no estoy sola y por fin después de casi cinco años me han empezado a llamar de esa bolsa de trabajo de la que ya no me acordaba. Mi carrera en la UNED sigue viento en popa, ya puedo decir que soy medio filóloga, y creo que mis sueños cada día están más cerca. Pero no puedo evitar sentirme triste por Ángel y todas esas personas que como él buscan una nueva oportunidad. Así que hoy mi entrada está dedicada a todos ellos, espero que alguien pronto les de esa oportunidad que merecen. Hoy me sentía triste por Ángel, y mientras escribía esta entrada mi buena amiga Emma Gómez compartía esta antigua entrada en twitter, a lo mejor él ya no está tan solo, todavía hay esperanza.
Y para finalizar he decidido compartir con vosotros un fragmento de la banda sonora de La Misión, en concreto el Oboe de Gabriel. Es una pieza que recuerda a esos seres humanos que dieron su vida por el bienestar de otros, sin esperar nada a cambio. El vídeo que comparto forma parte de un concierto de Voces para la paz, esa que tanto ansiamos todos junto con el fin de la crisis, a ver cuando nuestros políticos hacen algo de verdad al respecto.


domingo, 3 de agosto de 2014

Para mis abuelos

Hace unos días celebramos el día de los abuelos, y yo he pensado que era el momento d volver a dedicar unas palabras a los míos. Además, hace unos días se celebró el día de Santa Ana, que es así como se llamaba mi abuela paterna, así que a ella también le debo una entrada.

Como ya sabéis mi abuela materna falleció el año pasado después de noventa años felizmente vividos y llenos de amor y felicidad, aunque es verdad que también hubo algún que otro sin sabor. El caso es que tras su muerte yo sentí un gran vacío que sé que nunca podré llenar. Mi abuela Ana murió hace ya cinco años, sin embargo, a veces me da la sensación de que sucedió todavía ayer, y debo reconocer que de vez en cuando todavía miro hacia sus ventanas, esperando ver su rostro asomando tras sus plantas.
Unos abuelos vivieron en Candás toda su vida, los otros salieron de Porcía acompañados de sus cuatro hijos, y se instalaron en Gijón, por eso yo siempre digo que soy de Gijón y Candás a partes iguales. Ayer sentí a ambas abuelas muy cerca de mí, y así sentí que todo va a salir bien y no hay nada que temer. Entonces alguien me recordó que ambas están dentro de mí, y esa conexión estará ahí mientras yo viva.
El viernes pasado fue el día de la sardina en Candás y yo acudí con mi familia a San Antonio, como tantas otras veces. Allí caminé por los lugares que tantas veces recorrí con mis abuelos, y no pude evitar acordarme de ellos que ya no están. San Antonio era mi lugar de juegos, el lugar donde nos reuníamos toda la familia los domingos de verano. Además desde las ventanas del antiguo piso de mis abuelos en la calle San Félix se veía el lugar donde hoy se celebra la fiesta, por lo que  muchos de mis recuerdos de infancia están ligados a ese lugar. 
El viernes además de disfrutar de la fiesta tuve la ocasión
de ver una puesta de sol maravillosa
A mi abuela Anita la recuerdo cada vez que veo a mi padre, que se parece tanto a ella, pero creo que también yo me parezco mucho. Veo su foto de boda y recuerdo que fue una mujer muy luchadora que vino del pueblo a la ciudad con muchas esperanzas y muy pocas posesiones. Recuerdo que era una gran lectora, a la que también le gustaba el cine, ¡cuántas veces había visto “Lo que el viento se llevó”. A menudo pienso que de haber nacido en otros tiempos habría sido maestra, o tal vez escritora, como su tocaya Ana María Matute, que también nos dejó hace poco. Yo que también soy una mujer muy luchadora me pregunto si será de ella de quien heredé esa capacidad para no rendirme nunca.
Pasarán los años pero yo nunca olvidaré a mis abuelos, que aunque hoy no están siguen estando muy cerca de mí, y nunca dejarán de acompañarme.

Y para terminar os quiero dejar con una pieza musical, como es costumbre por mi parte, y como a mi abuela Anita le gustaba tanto Lo que el viento se llevó, he pensado que lo mejor y más adecuado era dejaros con su excelente banda sonora. Espero que os guste.