jueves, 8 de septiembre de 2016

Día Internacional de la Alfabetización



Hola a todos, sé que llevo mucho tiempo sin publicar nada en este blog, lo que me hace temer que tal vez ya no quede ningún seguidor dispuesto a leer mis tribulaciones. En fin, bromas aparte, este ha sido un verano lleno de grandes cambios, el más grande ha sido mudarme a Mérida, desde la siempre verde Asturias.  Las cosas que tiene el destino, hoy 8 de septiembre se celebra el día de ambas comunidades, así que no me escapo de la fiesta, aunque me temo que no lo voy a poder celebrar con un culín de sidra, así que si alguien de Asturias me lee que se lo beba a mi salud. Así que desde aquí me gustaría desearos tanto a Extremeños como Asturianos un día muy feliz. 
Hace unos pocos días realicé el que espero sea el último examen de la carrera, ya sabéis que ha sido un camino muy arduo y lleno de sacrificios, pero que no ha dejado de aportarme satisfacciones y momentos de mucha felicidad. Así que os podréis imaginar lo que he sentido al saber que hoy la UNESCO celebra el Día Internaciones de la Alfabetización. No me canso de repetirlo la educación nos abre muchas puertas y nos hace libres. Todo lo que podamos aprender nunca será suficiente en un mundo en constante cambio y evolución, por eso el hábito de estudiar es algo que no debemos perder nunca, ya que es básico para adaptarnos a los cambios y sobrevivir en esta jungla de asfalto.
Fuente UNESCO

Desgraciadamente según datos de la UNESCO el 15% de la población mundial es analfabeta, pero si hay algo que me entristece aún más es constatar que la mayor parte de estas personas son mujeres. Si, una vez más las diferencias de género son las que marcan la diferencia. Ya os he hablado en otras ocasiones de niñas forzadas a casarse con hombres mucho mayores que ellas, algo que sucede sobre todo en países de Asia o África, aunque también pueden darse casos, y de hecho se dan, mucho más cerca de lo que pensamos. Otros niños se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias a salir adelante, o simplemente son vendidos a traficantes de esclavos para que los exploten sin piedad en plantaciones de cacao. Para todos ellos el resultado es el mismo: llegarán a la edad adulta sin saber leer ni escribir, lo que les hará vulnerables ante quienes les explotan.

Todos soñamos con una vida mejor, y trabajamos duro para conseguirlo, sabemos que la única llave para alcanzar nuestras metas es el conocimiento. Los nervios que nos atenazan durante la semana de exámenes es el precio que debemos pagar para lograr nuestros sueños.  Creo que no podría explicaros con palabras lo que se siente cuando se llega al final de una etapa como la que he vivido estos años, por eso me cuesta mucho imaginar lo dura que debe ser la vida cuando no se tiene acceso a la educación. Debe de ser una vida gris, sombría y sin esperanzas. Yo que sueño con llegar a ser profesora algún día, me estremezco al pensar que en algunos países las profesoras de niñas son asesinadas. Podemos pensar que esto es algo que sucede muy lejos y que nos afecta, sin embargo, la realidad y lo que imaginamos no suelen coincidir. 

Los que soléis seguir mi blog ya sabéis que me gusta terminar  mis entradas con alguna pieza musical, en este caso he elegido un coro de trescientas voces blancas cantando por la paz, porque yo creo que paz y educación van unidas. Espero que os guste.


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