domingo, 27 de noviembre de 2016

El amor no duele



Hola a todos, espero que estéis disfrutando de este fin de semana que ya va llegando a su fin. Como habréis podido observar, llevo un tiempo sin escribir demasiado, parece que las musas me han abandonado, o tal vez será que no estoy suficientemente motivada. El caso es que estos días sentía la necesidad de retomar la vieja costumbre de hablar sobre algo que me preocupa y me gustaría cambiar. Yo creo que a estas alturas todos sabemos que el 25 de noviembre es el día contra la violencia de género, y doy por descontado que la mayor parte de la sociedad ha tomado conciencia de este problema. Todos nos sentimos horrorizados cada vez que sabemos que una mujer ha sido asesinada, y siempre nos preguntamos si se podría haber hecho algo para evitar esta muerte Nos damos cuenta de que las medidas de protección no son suficientes, al menos en un gran porcentaje de los casos, y eso a mí personalmente me da mucho miedo. Pero si hay algo que me aterra es comprobar que las cifras de acoso y maltrato entre adolescentes son cada vez más altas y, eso creo que merece una entrada en exclusiva.
Si hay algo que me duele es recordar una vieja amistad de mi época de Londres que , encadenaba relaciones destructivas en un círculo sin fin. Cuando la conocí estaba a punto de casarse con el que parecía el hombre ideal. Recuerdo cuando nos contaba lo generoso que era este chico y que siempre estaba pendiente de ella. Con el paso de los meses nos fuimos conociendo un poco más y yo me di cuenta de que su marido no era esa persona cariñosa y detallista que ella describía.
Recuerdo de manera especial el día que visitamos Cambrigde que, como os podréis imaginar fue algo que disfrutamos mucho. Visitamos un montón de lugares preciosos, nos hicimos fotos con un oso de peluche gigante y visitamos el botánico entre otras actividades. Habría sido un gran día de no ser por las continuas llamadas de este chico, no os exagero cuando os digo que llamaba cada hora y que tenía que gritar “hola fulanito” para que entendiese que estaba conmigo. Ella había aceptado sus celos como algo normal, y ya había dejado de hablar con varias amigas a instancias de este señor que, poco a poco fue logrando su objetivo que era mantenerla aislada para controlarla. Con el paso del tiempo se fue distanciando de mí también y, aunque yo sabía que algo no iba bien no conseguí ayudarla a romper ese círculo vicioso. Nunca me llegó a contar qué pasaba realmente en su casa, tan solo que él era muy celoso, que por sí solo ya es un indicio de maltrato. Y yo me he preguntado por muchos años si podría haber hecho algo más para ayudarla a superar esa situación. 
No olvides que puedes salir, pide ayuda a tus amigos y familiares y
llama al 016 es gratis y no deja rastro en la factura

Lo que sentía mi amiga por su marido no era amor sino dependencia y, desde luego sus celos desquiciados sí que no eran amor y, eso quiero que quede muy claro. Si de repente tu pareja te dice que no le gustan tus amigas, que tu familia no os quiere tanto como él o empieza a controlar la ropa que os ponéis, ponte en alerta. Debes tener en cuenta que tu familia y amigos siempre han estado presentes en tu vida, apoyándote tanto cuando las cosas iban bien como cuando iban mal. Aunque a veces no te lo parezca quieren lo mejor para ti, y se esfuerzan por hacerte feliz. Si un hombre te pide que te alejes de ellos no te engañes, no es por amor, es porque quiere poseerte porque para él no eres más que un objeto que ansía poseer y mantener alejado de los demás. Esa clase de hombres no son muy diferentes del niño que no quiere compartir sus juguetes con otros niños y, tú debes tener muy claro que no eres su juguete porque no le perteneces. No eres un objeto que él pueda poseer y mantener alejado del resto de la sociedad. Debes esforzarte por romper el vínculo con el maltratador y salir al mundo donde podrás recibir la ayuda que necesitas para escapar de su sometimiento. Pide ayuda y llama al 016, no deja rastro en la factura, conviértete de nuevo en la dueña de tu vida y de tus actos y deja atrás ese infierno.

Alguien me contó que mi amiga consiguió salir de esa relación unos años más tarde y me alegré por ella. Con el paso de los años me di cuenta de que no se quería a sí misma, creo que incluso pensaba que esas relaciones eran todo lo que merecía. Yo que la conocí bastante bien os puedo asegurar que solo se merecía amor y respeto, porque era una de las personas más generosas que he conocido. Espero que haya aprendido a quererse y respetarse y, que ese dolor del que me habló una vez haya desaparecido. No es dolor lo que debes sentir en una relación, es amor y, eso no duele. 
Cuando comencé a escribir este blog lo hice porque estaba pasando por una mala racha y necesitaba expresarme por escrito para superarla. La música y, de manera muy especial el coro Melsos también me ayudaron a superar mis problemas, por eso siempre termino mis e ntradas con una pieza de música. Hoy me gustaría compartir con todo vosotros un precioso motete de Thomas Tallis Spem in Allium que, me ha servido para contrarrestar mi ansiedad en muchas ocasiones. Espero que os guste. 

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